Fanfic: HUNTERS (Stray Kids e ITZY) Capítulo 18

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Fanfic: HUNTERS (Stray Kids e ITZY) Capítulo 18

Autora YASSGY0MIE YEJI POV Una semana más tarde de esa luna llena, saber del embarazo de mi hermana, saber también que […]

Fanfic: HUNTERS (Stray Kids e ITZY) Prologo

Autora YASSGY0MIE

YEJI POV

Una semana más tarde de esa luna llena, saber del embarazo de mi hermana, saber también que HyunJin es un híbrido pero que por alguno razón no controla su transformación y que, además, habían convertido a BeomGyu en lobo, las cosas habían estado bastante tranquilas con JungKook, como si nos estuviese dejando tiempo para acostumbrarnos a esa nueva normalidad, con la única diferencia que esa noche había sacrificado a los dos médicos que le faltaban para tener la mitad del hechizo que tenía con las brujas de G-IDLE completado.

El tío Kai había vuelto, Lia nos había dicho que estaba vivo, que era un vampiro como mi padre, pero no lo habíamos visto aún, aunque ese día volvió y nos ofreció su ayuda también para acabar con JungKook, al cual solo le faltaban tres educadores y tres videntes para completar el hechizo.

Las brujas trasladaron la piedra lunar a la mansión de los vampiros, allí hicieron un pequeño hechizo de más para protegerla también con su magia, además le habían dicho a Chungha que se uniese a ellas y le dejaron trabajar con toda su magia en el territorio de BlackPink.

-Buenos días – dijo HyunJin entrando en la cocina y frotándose los ojos con el puño.

Todos nos giramos a sonreírle y él se acercó a la nevera para coger algo de sangre, pero la cerró enseguida, porque esa sangre ya no le hacía nada.

-¿Habéis pensado qué hacer con RyuJin? – preguntó sentándose al lado de Lee Know – bro, ¿me das de tu sangre?

-Sí, bro, toma – se remangó la sudadera y le acercó su muñeca a los labios.

-Tenemos alguna idea, pero también es arriesgada – le explicó Lisa – el plan es que no muera.

-¿Dónde está? – le preguntó mi hermano jugando con sus dedos sobre la mesa.

-En la cama, no ha pegado ojo en toda la noche, HueningKai se ha quedado con ella – dijo HyunJin mordiendo después la muñeca de Lee Know.

Yo suspiré y miré a mi hermano, RyuJin estaba de dos semanas, pero duraba tres meses el embarazo de un lobo, así que parecía que estaba de dos meses normales ya.

-¿De qué hablabais? – preguntó HyunJin bajando las mangas de Lee Know – gracias, bro, te quiero, te mereces unos macarrones.

-He llamado a mis lobos de DaeGu, en dos días estarán aquí y podrán ayudarnos a ir contra JungKook – explicó Jeno – pero la verdad es que me preocupa más RyuJin.

-¿En vuestro libro de cosas sobrenaturales no sale nada de como salvar a una chica humana embarazada de un híbrido que no sabíamos que era un híbrido y que no controla su transformación, pero que, además, no se pone condón para follar? – preguntó JaeMin llevándose la taza de café a los labios.

-No lo pone todo en ese libro – dijo el tío Kai – a SeHun y BaekHyun no les dio tiempo a acabarlo.

-¿Entonces? – pregunté yo poniéndome recta en el taburete donde estaba sentada.

-Entonces que SeHun y BaekHyun podían saber cosas sobre esto y no lo pusieron – dijo Kai robándole el café a Jennie.

-Pero mi padre está muerto, quemado y enterrado – dijo YuNa mirándolo de reojo – no podemos hablar con él.

-Pero con el mío sí – dijo YeonJun en un suspiro – solo que a ver quien tiene cojones a decirle que su hija se ha quedado embarazada de un lobo, además tratándose de RyuJin.

-¿Y si le mentimos? – propuse – le decimos que es otra persona, él sabe que salgo con un híbrido, puedo decirle que soy yo.

-Lo notará – me dijo Chan – sabrá que no estás embarazada.

-Decidle que soy yo, a mí me da igual – ChaerYeong encogió los hombros.

-¿Qué le pasa a ese tío con RyuJin? – preguntó HyunJin frunciendo el ceño.

-Ni nosotros lo sabemos del todo – suspiré – solo no se soportan – miré a mi tío Kai – ¿crees que él sabrá qué hacer?

-No hay nadie que estudiase más lo sobrenatural que él, sabe cosas que ni los vampiros sabemos sobre nosotros mismos – aseguró.

Todos se miraron entre ellos, lo correcto era soltar a mi padre, y si no era lo correcto, era lo que necesitábamos, pero ahí ninguno quería que lo soltasen, ni siquiera YeonJun, que era su propio hijo.

-Se acaba de dormir – dijo HueningKai bajando a la cocina – ¿te puedo coger una galleta? – le preguntó a Jeno.

-Atrévete – le dijo él.

-Cogida – se la robó y Jeno lo empujó hacia una pared, tirándolo contra ella y después cayendo al suelo.

-Te has pasado – se quejó HueningKai.

-Oye, ¿soltamos al tío SeHun o no? – le preguntó SooBin a HueningKai.

-No, ni de coña, ¿tú qué quieres? ¿qué nos mate a BeomGyu y a mí? – se levantó del suelo y nos miró frunciendo el ceño.

-Él también es un vampiro – dijo TaeHyun.

-Hay vampiros cazadores de vampiros – dijo Jeno.

Todos suspiramos sin saber qué hacer o decir y después cada uno se fue por su lado, todos teníamos cosas que hacer fuera de la mansión, pero yo me quedaría con mis dos hermanos, YeonJun se fue con RyuJin a la habitación, para que no estuviese sola y darle un respiro a HyunJin, que no se había separado de ella en todos esos días, pero yo, antes de entrar, me crucé con Chan, que caminaba por el pasillo hablando con Jennie sobre algo serio.

-Luego lo probamos – le dijo Chan parándose frente a mí.

-Trabajo en ello con mis brujas y te digo algo – le dijo ella alejándose de nosotros.

-¿Qué pasa? ¿Estás bien? ¿Quieres algo? – Chan se tiró el pelo rubio hacia detrás y respiró profundo, se notaba lo agobiado y estresado que estaba intentando mantener a todos los suyos bien.

-Mi padre, puede salvar a mi hermana y al bebé, ¿qué hacemos? – le pregunté lamiéndome los labios.

-¿Quieres que vayamos a verlo y le preguntamos? – me propuso.

Yo asentí con la cabeza y entré en la habitación de mi hermana para avisar a YeonJun que luego volvería y que iba a ver a nuestro padre. Él estaba tumbado en la cama con RyuJin, que dormía de manera intranquila mientras mi hermano la abrazaba con fuerza, como si así la protegiese de lo que había fuera de la habitación, pero también de lo que le estaba creciendo dentro.

-Me voy con Chan a ver a papá – le dije a YeonJun tocándole el pelo azul.

-Vale, yo me quedo con ella – asintió con la cabeza.

Yo besé su cabeza y la de mi hermana y después me fui con Chan de esa mansión para ir a la casita donde tenía a mi padre escondido y retenido.

Sabía de sobras que mi padre, por mucho que fuese un vampiro, detestaba la idea que saliese con un híbrido, y que Chan no le gustaba, pero no se podía poner exquisito, porque fue el mismo Chan el que le salvó la vida dándole de su sangre hacía unas semanas.

Cuando abrí la puerta, mi padre estaba sentado en el suelo, con los codos apoyados en sus rodillas y la cabeza agachada, la levantó cuando oyó el ruido de la puerta y nos miró sonriente.

-Buenos días, yerno – bromeó con prepotencia mirando a Chan.

Él no le contestó, si algo sabía de Chan era que podía ser el ser más destructivo del puto planeta, pero siempre evitaba los problemas, así que siempre evitaba a mi padre.

-Toma – le di su bolsa de sangre diaria y la cogió – necesitamos ayuda, papá.

-¿Para qué? – preguntó sentándose mejor en el suelo.

-Hay una persona embarazada de un híbrido, es una persona humana y no sabíamos que él era un híbrido – le expliqué evitando decir nombres – la chica no va a sobrevivir.

-Pues no – dijo encogiendo los hombros.

-Sé que sabes la manera de hacerla vivir – me acuclillé frente a él.

-Pues sí.

-¿Cuál? – pregunté entrelazando mis dedos.

-¿Quién es? – preguntó mirando a Chan.

-¿Qué más da eso, papá?

-Si voy a ayudar a alguien quiero saber quién es – volvió a mirarme a mí.

Chan y yo suspiramos a la vez, él se cruzó de brazos y yo miré al suelo.

-Es RyuJin y el híbrido HyunJin – dijo Chan – ahora dinos cómo la salvamos.

-Ya – sonrió – ¿quién iba a ser si no era tu hermana? – rió con ironía.

-No sabíamos que HyunJin era un híbrido, papá – le aseguré – él solo era un vampiro.

Él me miró fijamente y dejó la bolsa de sangre en el suelo sin dejar de mirarnos.

-Papá, ayúdanos, es tu hija – le supliqué.

-Suéltame y la ayudaré – miró de nuevo a Chan y él negó con la cabeza – entonces espero que os pongáis condón vosotros dos – dijo con maldad en su voz, condenando a su propia hija a muerte.

Miré a Chan, que se pasó la lengua por los dientes mientras miraba a mi padre con el mentón alzado, ninguno de los dos estaba dispuesto a ceder por RyuJin y yo comenzaba a desesperarme.

Él salió de la habitación donde lo teníamos encerrado y yo lo seguí.

-No voy a soltar a tu padre – me dijo apoyándose en la pared.

-Puede salvar a mi hermana.

-También puede hacerlo desde aquí, si no lo hace es porque no le da la gana – me dijo con firmeza.

-¿Enserio, Chan? – fruncí el ceño – no lo conoces, no va a hablar si no le damos lo que quiere.

-Lo conozco, YeJi, lo conozco, joder – volvió a tocarse el pelo – acepto que sea tu padre, pero no voy a poner a mis vampiros en peligro y tu padre para ellos es más peligroso que el mismísimo JungKook – me aseguró – llevo cuidando de ellos siglos, no los voy a poner en peligro.

-Lo soltamos, nos ayuda con RyuJin y lo volvemos a encerrar.

-Tu padre no quiere salvar a RyuJin, YeJi.

-¿Cómo que no? Es su hija – le recordé.

-Pues no la quiere ni un poquito, porque sino ya nos lo hubiese dicho – suspiró hastiado – si lo sacas, no cuentes conmigo.

-¿De verdad? – le pregunté cuando caminó hacia las escaleras para irse de allí.

-Enserio – me aseguró – me da igual, es tu decisión, pero mis vampiros no lo quieren, no nos fiamos de él – se metió las manos en los bolsillos de la chaqueta de cuero y se marchó de allí dejándome sola.

Lo miré alejarse y suspiré, no nos peleábamos nunca y prefería no hacerlo, pero alguna vez tenía que pasar, aunque que fuese por culpa de mi padre me jodía, porque era experto en estropearlo todo.

Volví a entrar con él y me acerqué a mi padre, el cual esperaba una respuesta a su propuesta.

-No voy a soltarte, papá – le dije seria – pero es tu hija, ayúdanos.

-Suéltame – me retó con la mirada.

-Si no lo haces por ella, hazlo por YeonJun y por mi – le supliqué.

Él me miró y se lamió los labios, a ella no querría ayudarla, pero a nosotros nos tenía almenos un poco de cariño y esperaba que eso funcionase.

-Quiero verla – me pidió.

-Cuando esté bien la verás – YeonJun entró en la habitación – sino no la vas a ver, papá, suficiente tiene ya como para aguantarte a ti también.

Yo lo fulminé con la mirada, porque empezaba a tenerlo todo bajo control y lo último que quería era que viniese YeonJun con su temperamento y lo fastidiase.

-Voy a ser abuelo, lo mínimo es poder verla – nos dijo ladeando un poco la cabeza.

-Pues no la vas a ver si no nos dices qué cojones hacer con ella – le gritó – dilo, papá, por favor, tú no la quieres, pero yo sí.

-Convertidla en un vampiro – dijo al fin – pero necesitáis brujas presentes para que el bebé no muera en el acto – explicó.

YeonJun y yo nos miramos y tragamos saliva, otra de los nuestros iba a ser convertida y si no quedaba otra opción eso es lo que haríamos para salvar a nuestra hermana.

CHAERYEONG POV

La tarde que YeonJun y YeJi fueron a hablar con el tío SeHun, le pedí a Han que me acompañase a mi casa un momento a coger algunas cosas y nos fuimos juntos allí.

Al día siguiente tenía un examen y todas las cosas estaban en mi cuarto así que nos metimos allí y empecé a buscar los apuntes por los cajones mientras él me esperaba sentado en la cama y mirando por la ventana, ese día parecía muy preocupado por algo, como si algo le rondase por la cabeza y no le dejase pensar en otra cosa.

-¿Estás bien, Han? – le pregunté girándome a mirarlo mientras buscaba en los cajones.

-JungKook ha estado aquí hace poco, lo presiento – me dijo él en un suspiro y mirando mejor por la ventana.

-Tranquilo, no puede entrar aquí – sonreí débilmente – estamos a salvo.

-No me preocupa JungKook precisamente – admitió y fruncí el ceño – me preocupo yo.

-¿Por qué? – le pregunté caminando hacia él.

Él se lamió los labios y corrió las cortinas para no poder mirar más.

-¿Qué pasa, Han? – me senté en el borde de la cama y le puse una mano en la pierna.

-Soy vampiro de JungKook, él me creó, Chaer – dijo llamándome de forma cariñosa.

-¿Y qué?

-Que siento la necesidad de estar de su bando en esta lucha – suspiró y se revolvió el pelo con la mano – y puedo llegar a hacerlo.

-¿Tan fuerte es la conexión entre creador y creación?

-Más de la que nos gustaría a todos – corrió mejor la cortina.

-Vale – me acerqué un poco más a él – no dejaremos que cometas ese error, ¿entendido?

Él ladeó la cabeza no muy convencido de nada de lo que le decía, lo notaba tenso, Han sabía que en cualquier momento se dejaba llevar y se iba con JungKook, porque sentía la necesidad de estar a su lado, no al contrario, entendía que eso lo preocupase, si pasaba al otro bando acabaría poniéndose en nuestra contra y haciéndole daño a sus amigos y él no quería eso, era demasiado bueno como para hacerle daño a los que quería.

-Han – agarré sus mejillas con mis manos – te prometo que no dejaré que hagas eso – lo miré fijamente a los ojos y le sonreí con ternura – te quedarás con nosotros.

-Vale – murmuró asintiendo débilmente con la cabeza.

-Ven aquí – acerqué sus labios a los míos para besarlos – estarás bien – le aseguré pegada a él – yo estoy aquí contigo.

-¿No te vas a ir? – me preguntó poniendo sus manos en mis piernas sobre el colchón.

-No – sonreí – es bastante difícil deshacerse de mí – bromeé dándole otro beso.

-Eso espero – sonrió de vuelta y me empujó un poco para atrás para poder tumbarnos en mi cama.

Nos besamos lento y profundo, yo quería demostrarle de esa manera que no iba a dejar que cometiese ese error de estar al lado de JungKook, porque era el enemigo y Han no era como ellos, así que lo besé lentamente mientras pasaba las manos por su espalda bajo la camiseta negra, su piel era suave y pura porque, a diferencia de los otros vampiros, él no tenía tatuajes, su piel estaba limpia y sin imperfecciones.

Sus brazos rodearon mi cuerpo y me movieron para que acabase yo tumbada sobre él y así deshacernos de las dos camisetas, primero la suya y luego la mía, fue cosa de los dos acabar quitándonos los tejanos a la vez y lanzándolos a cualquier parte de la habitación.

-Me vuelves loco, ChaerYeong – me dijo bajando sus besos por mi pecho y mi abdomen.

Yo sonreí ante sus palabras y cerré los ojos al sentir su lengua pasar desde mi ombligo hasta mi cuello de nuevo, a mi Han podía volverme loca con tan solo un beso y no se daba ni cuenta.

Nunca lo había tenido tan cerca como ese día, pero no quería que se separase, no quería que dejase de besarme y tocar mi cuerpo con cuidado con sus finas manos, adoraba la manera en la que me tocaba como si fuese lo mejor que había tocado jamás, me hacía sentir bien, especial y única para él.

-Voy a tocarte – me advirtió bajando su mano por todo mi cuerpo hasta dejarla en el borde de mis bragas.

-Yo también quiero – le dije bordeando el elástico de sus bóxers con mis dedos.

Él asintió con la cabeza y ambos nos tocamos por encima de la ropa unos segundos, pero no podíamos esperar, los dos queríamos sentirnos y en el fondo puede que lo sintiésemos como una necesidad, llevábamos una semana muy agobiados y eso era como nuestro premio, el poder tocarnos y sentirnos juntos, porque no quería otra cosa en ese preciso momento.

Sus dedos se introdujeron entre mis labios vaginales y se movieron haciendo círculos sobre mi clítoris mientras mi mano subía y bajaba por su miembro, masturbándolo y sintiendo su respiración agitada mezclarse con la mía.

Sentía los movimientos de sus dedos acelerarse cada vez más y mi mano, como si no estuviese conectada a mi cuerpo, hacía lo mismo para que sintiese más placer.

-Han – aparté sus dedos de dentro de mí y lo miré a los ojos – tengo condones en el cajón de esa mesita – miré la que estaba al lado derecho de mi cama y él lo miró también.

-Vale – me dio un corto beso en los labios y se movió para cogerlo.

Mientras él lo cogía y lo abría, yo me deshice de mis bragas para dejarlas en cualquier lado y lo ayudé con sus bóxers, deseaba tenerlo dentro ya, deseaba a Han y todo lo que tuviese que ver con él.

-Yo te lo pongo – dije quitándoselo de las manos y poniéndome de rodillas en el colchón.

Deslicé el condón por su pene lentamente, sabiendo que lo estaba poniendo de los nervios, porque él también estaba deseando estar dentro de mí, pero a veces me gustaba verlo sufrir un poquito y que esa faceta de chico tranquilo y sin prisa se esfumase, como en ese preciso instante.

-ChaerYeong – rió un poco y me miró lamiéndose los labios – me estás desesperando – me puso una mano en el pecho para tirarme a la cama y se colocó encima entre mis piernas.

-Esa era la intención – admití encogiendo los hombros y poniendo mis manos en su nuca.

-¿Desesperarme? – preguntó con una sonrisa juguetona en sus labios e introduciéndose poco a poco dentro de mí.

Yo asentí con la cabeza y gemí cuando lo sentí por completo dentro de mí y empezó a moverse muy lento.

Sus labios se enterraron en mi cuello y lamieron y besaron mi piel mientras se movía sobre mí a torturadores lentos movimientos, yo pasaba las manos por su espalda, acariciándola con fogosidad, queriendo abarcar cada centímetro de su piel, pero la que se estaba desesperando era yo, porque sabía que me estaba pagando con la misma moneda, estaba yendo lento para desesperarme con cada uno de sus movimientos.

-Han – le pedí dejando las manos en su cintura.

-¿Ahora quién desespera a quién? – me preguntó al oído para después morderme el lóbulo de la oreja.

-Por favor – le supliqué y sonrió.

Se acomodó mejor para aumentar el ritmo de sus embestidas con su cintura y lo besé en los labios con violencia, con la respiración descontrolada y los gemidos de ambos acompañados del ruido del choque de nuestras pieles.

Podía acostumbrarme a eso, quería acostumbrarme a estar así con él porque era increíble la forma en la que me hacía sentir siempre Han.

-Han – gemí en alto apretando su espalda cuando mis piernas temblaron enredadas en su cintura por haber llegado al orgasmo.

Él dio un par de embestidas más hasta vaciarse en el condón y después pegó nuestras frentes para recuperar su respiración.

Yo cerré los ojos acariciándole las mejillas.

-Cuando sientas la necesidad de irte con JungKook, acuérdate de esto – le pedí flojito y ladeando un poco mi cabeza para poder darle otro beso en los labios.

HYUNJIN POV

Después de cenar todos juntos, volvimos a las habitaciones, ya sabíamos qué teníamos que hacer con RyuJin, teníamos que convertirla en un vampiro, pero cuando se lo dijimos ella se mostró indiferente, como si una parte de ella quisiera hacerlo, pero hubiese otra que no se lo permitiese.

-¿Te estás encontrando mal ahora? – le pregunté cuando se sentó en la cama y se dejó caer hacia detrás.

-Convertidme, HyunJin – me suplicó pasándose un brazo por la cara y tragando saliva con fuerza – quiero que se me pase esto ya.

-¿Estás segura? – le pregunté tumbándome a su lado y apoyando la cabeza en mi codo para mirarla.

-No – suspiró – pero hacedlo – se destapó la cara – ya veremos que hacemos después – me miró a los ojos.

-Oye, que ser un vampiro es tope guay – bromeé – te quedarás así de guapa para siempre, con diecinueve años, y puedes ir de un sitio a otro en un abrir y cerrar de ojos, quiero decir, las clases empiezan a las 8 y yo me despierto a las 7:58, me visto y pum, en clase – reí.

-Increíble.

-Y me comunico con los vampiros de manera telemática – la señalé alzando las cejas.

-Maravilloso – sonrió.

-Tú imagínate que te digo guarradas mentalmente – le propuse.

-Apoteósico – rió acariciándome la mejilla con su mano.

-Y te pongo cachonda sin abrir la boca – le puse la mano en la barriga y me concentré en sentir el bebé que llevaba dentro y que era de los dos.

-Eso ya lo haces y sin telepatía.

-Pero bueno – reí – que desfase, esa no me la esperaba, me has dejado loco – bromeé – más enamorado de lo que estaba, así que te pongo cachonda sin hablarte, ¿no?

-Hombre, claro, tengo ojos, HyunJin – rió.

Yo miré esos ojos negros que me sonreían y se retorció disimuladamente cuando sentí al bebé moverse dentro de ella, RyuJin intentaba mostrarnos que no dolía tanto como lo que le debía estar doliendo, pero sabíamos que en algunos momentos el dolor debía estar siendo insoportable para ella.

-Pues que sepas que te supero, a mi me dicen tu nombre y ya estoy cachondo – bromeé.

-Eso sí que es fuerte, tío – bromeó conmigo.

-¿Quieres que llame a los demás? – le pregunté apartándole los mechones de pelo de su cuello.

-Sí – se sentó en la cama y apoyó el peso de su cuerpo en sus manos.

-No te vayas, ahora vengo – le di un beso en los labios y salí de allí corriendo – chiquis, que mi novia quiere ser un vampiro, reunión en mi habitación.

-Como te gusta decir eso de “mi novia”, ¿eh? – me dijo BeomGyu desde el sofá.

-Es para molestarte a ti un poquito – bromeé – que no, bro, que yo te quiero, en el cora siempre.

Volvimos todos a mi habitación, donde ella seguía sentada mirando por la ventana.

-¿Hace falta que te expliquemos cómo va? – le preguntó Chan sentándose en un sofá de mi habitación.

-No, me sé el proceso – dijo ella poniéndose el pelo detrás de las orejas.

-Mi niña es increíble – dije.

-Esta vez es algo diferente, RyuJin – le dijo Jennie – estaremos las brujas manteniendo al bebé con vida – empezó a repartir velas apagadas por toda mi habitación – podría morir en el acto.

-Pues me gustaría conocer al chucho de mi hijo – dije cruzándome de brazos.

-¿Vas a llamar chucho a tu hijo? – me preguntó JaeMin sonriendo.

-O cachorro – propuse sonriente y él rió.

-Serás un padre penoso – me dijo Jeno sentándose en el suelo – Dios te ampare y te bendiga, RyuJin.

-Tú, hazte un corte y pon tres gotas de tu sangre en esta vela – me ordenó Lisa – no puede convertirte HyunJin, el niño ya tiene su sangre y podría mataros a los dos – le dijo a RyuJin.

-Claro, no es plan – dije arañándome con mi propio colmillo la palma de la mano.

-Piensa en quién quieres que te convierta, ten en cuenta que estarás fuertemente vinculada a esa persona para siempre – le dijo Chan desde el sofá.

-Claro, cariño, piénsalo – dije yo mirándola.

-Pues HueningKai – dijo con seguridad – llevo con él toda mi vida, ¿qué más me dan mil años más?

-Claro, ¿qué más dan diecinueve que dos mil? – pregunté yo devolviéndole la vela a Lisa.

-Madre mía, como se te pegue la tontería del mocoso vamos bien – le dijo Jeno señalando con el pulgar a HueningKai.

-Que no te metas con mi niño – le tiré un cojín.

-¿Tú estás seguro que no estás enamorado de mí? – bromeó HueningKai pasando por su lado.

-Yo no – dije sonriendo.

-Tío, cállate – me dijo Lee Know – que te pones nervioso, coges carrerilla y hablas por los codos, bro – rió.

-Lo siento, estoy nervioso – admití sentándome en el brazo de uno de mis sillones, al lado de Felix.

Le pidieron a RyuJin que se tumbase y se levantase la camiseta para que las brujas pudiesen poner sus manos en el vientre, notaba sus nervios desde donde estaba y la verdad es que yo también estaba nervioso, lo estaba y muchísimo, mayoritariamente por ella y el bebé, pero también por todo lo que estaba pasando en mi vida últimamente.

¿Por qué cojones era yo un híbrido?

Jennie, con un chasquido de dedos, hizo que se apagasen las luces de la habitación y se encendiesen todas las velas y yo miré a mi alrededor.

-A mi me da mucho miedo que mi novia sea una bruja – admitió Lee Know y reímos – vosotros reíros, cabrones, que ni puta gracia.

-Bro, relájate – le dijo Lia desde la cama.

-¿Lo hago ya? – preguntó HueningKai tocándose la muñeca y mirándome.

-Ahora – dijo JiSoo, la bruja blanca, cerrando los ojos y empezando a conectarse con el niño de dentro de RyuJin, que tenía el alma blanca, como él.

HueningKai se mordió la muñeca y la acercó a RyuJin, ella empezó a chupar su sangre y cuando la tragó lo miró para que se apartase.

-Que asco – dijo ella arrugando la nariz.

-Oye, un respetito, chavala – bromeó HueningKai alejándose de la cama y viniendo hacia mí.

-Voy a matarte, ¿vale? – le dijo Jennie – será un minuto, Lisa te devolverá a la vida lo antes posible – le explicó sonriendo un poco para tranquilizarla.

RyuJin asintió, Jennie tocó con un dedo la frente de mi chica y esta dejó de respirar, las velas se apagaron y oímos de fondo a las brujas susurrar cosas.

-Que se apaguen las luces no creo que sea una buena señal, la verdad – dijo JaeMin – yo tengo una bola de discoteca en mi habitación y todo es mucho mejor.

Las velas volvieron a encenderse y sentí las manos de HueningKai en mis hombros.

Todos miramos a RyuJin en la cama, con las brujas manteniendo al bebé con vida y Lisa intentando que RyuJin despertarse rápido, a mi me temblaba todo y no me había dado cuenta que apretaba las manos de HueningKai en mis hombros hasta que no me dolieron los dedos de apretar.

-La tengo – dijo Lisa apretándole la mano a RyuJin.

-Bien, el bebé está bien – dijo Rosé sonriendo.

RyuJin de repente abrió los ojos y se sentó de golpe en la cama mirándome.

-Ha salido bien – sonrió YeJi yendo a la cama a abrazarla – estás bien.

-Sí – dijo ella apartándola de golpe.

-Los cazadores iros, puede atacaros – dijo HueningKai – lo digo por experiencia que un poco más y me como a la novia – señaló a YuNa.

-Estaremos fuera – YeonJun le guiñó un ojo a su hermana y los cazadores salieron de allí.

-¿Cómo estás? ¿Te encuentras bien? – le pregunté acercándome a la cama.

-Sí – murmuró tocándose la barriga – ¿está vivo?

-Lo está – le dijo Jennie sonriente.

-Toma, bebe sangre – Chan se acercó a darle una bolsa de sangre y ella la cogió.

La miró unos segundos y la devoró, estaba muerta de hambre así que se bebió dos más, saciando el hambre y disminuyendo las ganas de comerse a los demás.

-Intenta descansar esta noche, ¿vale? – JiSoo le acarició el pelo – verás a tus hermanos mañana mejor.

-Claro – RyuJin asintió con la cabeza y me dio la mano.

-Por cierto – JiSoo sonrió y se puso en pie – es un niño.

-No, tío, yo quería una niña – me quejé arrugando la nariz.

Todos rieron un poco y se fueron yendo, dejándome solo con ella, yo sabría qué hacer en todo momento, aunque ella, a diferencia de HueningKai cuando lo convertí, estaba muy tranquila y parecía estar controlándose bien.

-¿Cómo te sientes? – le pregunté.

-Inmortal – sonrió mirándome – bien – ladeó la cabeza – es que no sé, HyunJin, me siento un vampiro.

-¿Te duele? – le toqué la barriga y negó con la cabeza – pues de puta madre, ¿no? – reí.

-Sí – suspiró y se tocó los colmillos cuando los notó salir por su labio inferior.

-Mételos para adentro – sonreí – concéntrate y piensa en esconderlos.

Ella me miró fijamente, concentrándose en esconder sus colmillos, tardó un rato en hacerlo y sonreí más amplio cuando lo hizo.

-Ven aquí – la abracé y nos tumbé en la cama, con ella en mi pecho – ahora somos couple goals – sonreí – un híbrido, un vampiro y un hijo lobo – bromeé.

-De película, la verdad – admitió abrazándome por la cintura – ¿y HueningKai?

-¿Quieres verlo? – le pregunté acariciándole el pelo.

-Sí – asentí con la cabeza.

-Espera, que lo llamo – dije acomodándome en la cama.

Cerré los ojos y logré entrar en su cabeza para pedirle que viniese a la habitación.

-Aquí estoy – dijo entrando y cerrando la puerta – ¿me reclamabais?

-Sí, bro, vente aquí – le pidió RyuJin.

Él caminó hacia la cama y se tumbó a mi otro lado, apoyando la cabeza en mi pecho como ella y mirándola fijamente.

-¿Estás bien? – le preguntó HueningKai poniéndole el pelo detrás de la oreja.

-Creo que sí, no lo sé – encogió los hombros.

-Que no te quieras comer a nadie es una buena señal – dije yo.

-Claro, ahora los cazadores están bebiendo agua con verbena para que cuando intentes comértelos no puedas – le informó HueningKai dejando su mano en mi abdomen.

-Sí, no me apetece mucho comérmelos – intentó bromear ella, pero se notaba que estaba cansada y con mucho sueño – ¿os quedáis a dormir conmigo?

-Claro, mujer, si la cama es grande – dije estrechándolos a los dos contra mi pecho – venga, HueningKai, levántate a apagar la luz.

-Bro, ¿por qué yo? – preguntó.

-Porque has sido el último en llegar – le dijo RyuJin.

-Tú estás más cerca del interruptor – le dijo HueningKai.

-Bro, soy tú vampiro – se defendió ella – tienes que cuidarme y mimarme.

-Esto no me está gustando – bromeó HueningKai levantándose a apagar la luz.

Cuando la apagó volvió a la cama y se puso como antes con nosotros, yo lo abracé como a RyuJin, apoyé mi mejilla en su cabeza y la miré, los párpados le pesaban y ya se estaba quedando dormida.

Besé la cabeza de los dos y también cerré los ojos, desde que me enteré que RyuJin estaba embarazada y podía morir, no había conseguido descansar bien, así que era un alivio ese pequeño momento en el que tenía a mi creación entre mis brazos y la chica que estaba embarazada de mí al otro lado, me sentí bien, me sentí en paz.

Continuara…

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