Fanfic: HUNTERS (Stray Kids e ITZY) Capítulo 8

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Fanfic: HUNTERS (Stray Kids e ITZY) Capítulo 8

Autora YASSGY0MIE Capítulo 8 RYUJIN POV Cuando me desperté unos brazos me rodeaban por completo, sabía quién era, me había despertado […]

Fanfic: HUNTERS (Stray Kids e ITZY) Prologo

Autora YASSGY0MIE

Capítulo 8

RYUJIN POV

Cuando me desperté unos brazos me rodeaban por completo, sabía quién era, me había despertado un par de veces por la noche y HyunJin seguía abrazándome igual, no me importaba, me sentía a gusto y era extraño que me sintiese así porque a mi no me gustaba dormir con nadie, pero estaba cómoda ahí con él.

Él también debió haberse despertado en algún momento de la noche porque no llevaba puesta la camiseta, había dejado al descubierto sus dos brazos tatuados envolviéndome, nunca se los había visto enteros, solo las manos y muñecas, pero los tenía enteros, todos sus bíceps y hombros, también tenía en el pecho y algún tatuaje suelto por el abdomen, quedaban perfectos contrastados con los que yo tenía.

No me volví a dormir, ya era de día, pero me distraje mirando su rostro, me gustaban sus labios rojizos, creo que fue en lo primero que me fijé, en esos labios rojos y mullidos que tenía y que quedaban en perfecta armonía con cada facción de su rostro, nadie que tuviese ojos podía negar que HyunJin era guapísimo.

Me había gustado que apareciese por la noche con mi película favorita y comida, aunque ni la viésemos ni comiésemos, si no hubiese llegado seguramente me hubiese quedado sin nudillos dándole al saco y habría acabado llorando en la cama hasta dormirme.

-HyunJin – le dije flojito y tocándole el pelo negro – tenemos que levantarnos.

-Cinco minutitos más – me dijo él removiéndose como un niño pequeño.

Yo suspiré y lo dejé estar, hasta que no me sonase el despertador teníamos tiempo, dejé la frente en su pecho y cerré unos segundos los ojos, pero no creo que acabasen siendo segundos porque el despertador empezó a sonar y a mi eso nunca me pasaba, yo lo tenía para apurar la hora al máximo, normalmente me despertaba sola o venía BeomGyu o mi hermano a despertarme.

-HyunJin – dije levantándome de golpe – vamos tarde – le dije destapándolo – y tengo que ducharme – miré el top deportivo y las mayas cortas con las que me había dormido.

-Mierda – dijo él saltando de la cama – yo hago la cama y recojo – dijo mirando como sacaba ropa del armario – corre – rió un poco y yo me metí en el baño – ¿por qué no me has despertado antes? – me gritó desde fuera mientras yo me desnudaba.

-Mira, no me jodas, HyunJin – le grité yo riendo y abriendo la mampara de la ducha.

Me di una ducha rápida y me vestí con unos pantalones de chándal negros, un top sin manas blanco y una chaqueta militar corta.

Cuando salí a ponerme las bambas, él se había vestido y acababa de terminar de hacer la cama, yo me senté en una punta de esta a ponerme los zapatos.

-Yo te peino – salió corriendo a por el cepillo y se puso de rodillas detrás de mí a peinarme el pelo rosa mojada – para tener casi menos pelo que tu hermano, tienes muchos enredos – exageró él gritando y yo le di un codazo en las costillas por quejarse tanto.

-Eres tú, que no sabes peinar – le dije arrebatándole el cepillo de las manos y en dos segundos estaba listo – vamos – le cogí la muñeca con fuerza y tiré de él fuera de la habitación.

-¿Tienes galletas de chocolate? Yo no puedo estudiar sin mis galletas de chocolate – me dijo bajando las escaleras detrás de mí.

-Tengo galletas de chocolate – le dije guiándolo a la cocina.

Allí estaban todos, menos mi hermana mayor, que se giraron a mirarnos y yo, sinceramente, al primero que miré fue a BeomGyu, sentado al lado de Lia en la mesa mientras bebía de su café y acusándome con la mirada.

-Buenos días, familia – gritó HyunJin adelantándome y acercándose a mi hermano – ¿cómo estamos, cuñado? – bromeó besando la mejilla de mi hermano muy sonoramente y sacando el paquete de galletas de chocolate del armario que abría – ¿cómo os habéis despertado hoy? ¿Frescos? ¿Activados?

-Nosotros bien, tú muy bien por lo que veo – bromeó YuNa apoyando las manos en los hombros de su hermano.

-Ah, yo estoy de puta madre, gracias por preguntar – contestó HyunJin sentándose en una silla libre.

Yo aparté la mirada de BeomGyu y me acerqué a mi hermano mellizo que seguía mirando dentro del armario buscando algo de comer.

-Te he dejado el café en el microondas – me dijo besando mi cabeza – más te vale hablar con él – dijo flojito para que solo yo lo escuchase.

Yo asentí con la cabeza y besé su mejilla, YeonJun era lo mejor que tenía en el puñetero mundo y era tan mala mostrando lo que sentía que solo era capaz de darle un simple beso en la mejilla.

-RyuJin… – me agarró la mano y miró mis nudillos – ¿Qué dijimos de los guantes?

-Lo siento, estaba estresada con lo de HueningKai – le dije dejando otro beso para que se callara y caminando hacia la mesa con otra caja de galletas – ¿dónde está YeJi?

-En la cafetería – contestó ChaerYeong mirando su móvil.

-Con Chan – TaeHyun rió un poco y lo miré alzando las cejas – que se liaron anoche.

-¿Enserio? – dijimos HyunJin y yo a la vez.

-Sí, lo que pasa es que vosotros dormíais abrazaditos cuando pasó – dijo BeomGyu con una mueca de burla y yo rodé los ojos.

-Uf, tío, veo rencor en tus palabras – dijo HyunJin frunciendo el ceño y mirándolo – no te rayes, ¿te pica que haya dormido con ella?

-Sí – contestó con obviedad.

-¿Dónde te rasco, hermano? – le preguntó HyunJin enseñándole las uñas.

Yo agaché la cabeza para que no me viese reírme y Lia fue la que rompió el hielo con su risa.

-Lo siento, no debería haberme reído – se disculpó ella con BeomGyu.

-Va, tío, no te enfades – le dijo HyunJin – solo nos quedamos dormidos, te lo prometo.

-Iros a la mierda – se levantó de golpe y dejó su taza en la encimera – todos.

-BeomGyu – grité antes de que se marchase por la puerta – pues adiós – dije sentándome en su sitio.

-Pues no os habéis levantado con buen pie – susurró HyunJin quitándole la taza a mi hermano y dándole un sorbo.

El desayuno surgió con normalidad, todos nos llevábamos bien con HyunJin y que no estuviese BeomGyu en influyó en eso, él y yo no éramos nada y no podía enfadarse, entendía que le molestase, pero yo le dejaba muy claro que porque nos liásemos no significaba que estuviésemos saliendo, además de que solo habíamos dormido.

Salimos todos de casa y HyunJin me llevó en su coche al instituto, yo por el camino pensé en hablar con BeomGyu, porque, aunque no fuese mi novio, era importante para mí, así que nada más entrar en clase fui con él, que se sentó solo en una esquina y yo lo hice a su lado.

-A ver, BeomGyu… – dije de un suspiro y girándome a mirarlo, cuando lo hice, vi que tenía alguna herida en la cara – ¿Qué ha pasado?

-He matado a un hombre lobo antes de venir – me dijo escondiendo algunas puntas de flecha en el bolsillo de sus tejanos.

-¿De verdad?

-Sí, lo he pillado desprevenido, lo he escondido en el bosque, luego tenemos que ir a quemarlo – me dijo él y asentí con la cabeza.

-Muy bien.

-Ya, ¿qué quieres? – me miró con esa mirada fría, que me demostraba que no tenía ganas de hablar.

-No ha pasado nada entre HyunJin y yo – le aseguré – solo nos quedamos dormidos.

-Abrazados – acabó él – tú, que no te gusta dormir con nadie, te quedas dormida con HyunJin, abrazados – repitió – ¿Cómo debería tomármelo?

-Como que estaba muy cansada – encogí los hombros y él suspiró – no sé, BeomGyu – me toqué el pelo – ¿cómo iba a saber que te iba a sentar mal?

-¿Cómo no iba a sentarme mal? Ya voy perdido contigo normalmente, pues imagínate ahora.

-Te dije que si empezabas a sentirte mal con esto o empezabas a sentir más de la cuenta me lo dijeses – le recorté.

-Tarde, RyuJin, muy tarde – se apoyó en el respaldo con pesadez – necesito saber algo, que me lo digas y que no tenga que adivinarlo – entrelazó sus manos en su regazo – ¿te gusta HyunJin? ¿o está empezando a hacerlo?

-No lo sé – murmuré y me miró alzando las cejas, porque mi respuesta no le decía nada claro – he estado bien, cómoda, me he sentido a gusto con él – admití encogiendo los hombros.

-Vale – contestó sin mirarme y yo suspiré, no sabía qué hacer, era malísima para hablar sobre sentimientos.

Así que agradecí enormemente que entrase por la puerta la profesora y mandase silencio, sabía que BeomGyu no quería que me quedase a su lado, pero no había más sitios libres donde sentarme ni tiempo, porque la clase ya empezaba.

CHAERYEONG POV

Después de comer con todos los demás en casa, nos armamos en nuestras habitaciones y salimos al bosque a buscar al lobo que BeomGyu había matado esa mañana, debíamos quemarlo antes de que alguien más lo encontrase, después teníamos que ir a buscar a las brujas o a JiSoo, que era a la única que reconocería.

-¿Lo has escondido muy lejos? – preguntó YuNa colocándose bien la gran melena rubia que le caía a un lado.

-Un minuto, creo que aguantarás caminando un minuto entero – contestó su hermano que iba delante de todos nosotros y guiándonos.

Yo rodé los ojos por lo borde e imbécil que podía ser cuando se lo proponía, igualito a su padre.

Caminamos un rato más, siempre alerta por si acaso nos atacaba alguien, como esa tal Momo, que nunca supimos que hicieron las brujas con ella.

-Estaba aquí – dijo BeomGyu parando frente a una roca grande y escondida entre la maleza del bosque.

-Pues no está – dijo SooBin mirándolo.

-Gracias por la información, crack – YuNa le guiñó un ojo y después los rodó.

-Venga ya, ¿dónde está? – le preguntó RyuJin.

-Hombre, pues si lo supiera lo diría, ¿no crees? – le retó BeomGyu.

-Relájate, campeón – le dijo YeJi poniéndole una mano en el hombro – tal vez su manada se lo haya llevado ya, nos separaremos y aprovecharemos para buscar también a las brujas, o lo que sea sobre ellas.

-Alguien debería ir con ChaerYeong, ella sabe donde las vio – propuso TaeHyun poniéndose a mi lado.

-Iremos nosotros tres con ella – dijo YeJi y yo asentí – los demás estaros alerta, aún no sabemos qué hay en este bosque.

Todos asintieron y yo guié a TaeHyun y YeJi allí dónde vi a las brujas, estaba algo lejos así que nos entretuvimos charlando los tres, aunque sin dejar de prestar atención a nuestro alrededor que estaba todo completamente vacío y en silencio, parecíamos ser las únicas almas de allí.

-Felix me pregunta si al final iremos a su casa a cenar antes de ir a la fiesta – dijo TaeHyun mirando su teléfono – también estará Chan – miró a YeJi sonriendo.

-Estáis pesaditos con Chan – ella rodó los ojos a mi otro lado y reí un poco.

Hacía un par de días por el instituto se hablaba de un cumpleaños que iba a ser en una gran fiesta en una casa en la otra punta del pueblo, no sabíamos de quién era, pero estaba todo el mundo invitado, hasta esa mañana no pensábamos ir, pero en clase Han, Felix, Lee Know y HyunJin nos dijeron que era amigo suyo y que fuésemos, así nos despejaríamos un poco con la “desaparición” de HueningKai, también nos ofrecieron ir a su piso a cenar y acabar de prepararnos, habrían más amigos suyos porque era un piso compartido, pero también iban a la fiesta y Han me había hablado en alguna ocasión de ellos así que no me preocupaba demasiado.

-¿Sí o no? Tengo que contestarle – insistió TaeHyun.

-Yo quiero ir – le dije y YeJi asintió estando de acuerdo conmigo.

TaeHyun le contestó a Felix y se guardó el teléfono de nuevo.

-Así que Chan, ¿eh? – le pregunté a YeJi alzando mis cejas.

-Sí, Chan – dijo ella con indiferencia.

-Interesante, pero no sorprendente – sonreí yo y ella lo hizo de lado, dejando el tema, nunca hablaba de chicos con nosotros y jamás creo que lo hiciese más que con YeonJun.

-Se veía venir de lejos – dijo TaeHyun sin borrar esa sonrisa que siempre tenía para todo el mundo.

-Callad – dije en un susurro y escondiéndome con TaeHyun en el mismo árbol – he oído pasos.

YeJi me asintió y tras un árbol se asomó un poco para mirar hacia la dirección que le marcaba.

-Soy yo – la voz de la bruja que el otro día me ayudó, sonó en un sitio totalmente diferente a donde lo habíamos oído y cuando nos giramos hacia allí, vimos a JiSoo de pie y mirándonos.

Yo agarré a TaeHyun para que se moviese conmigo y nos juntamos con YeJi, observando como JiSoo se acercaba poco a poco a nosotros y caminando con seguridad.

-El bosque es peligroso, sobretodo para cazadores – dijo ella poniéndose las manos en la cintura.

-Justo veníamos a buscarte – dijo Yeji colgándose el arco del hombro.

-Habéis matado a un hombre lobo, no deberíais estar aquí – nos advirtió ella y después se oyó el escalofriante aullido de un lobo, como si estuviese totalmente acorde con ella – tienen el olor de BeomGyu y saben que está en el bosque y solo.

-BeomGyu sabe protegerse solito, no te preocupes – dijo YeJi alzando el mentón – venimos a hablar contigo.

-¿Sobre qué?

-Sobre el pueblo – dijo ella tomando las riendas de la situación – sobre vampiros, lobos, híbridos, brujas y la piedra lunar.

-Creí que teníais una bruja propia – dijo ella sonriendo.

-La tenemos, pero existen otras brujas que bloquean la mitad de sus poderes para limitarlos a la mitad, son super simpáticas, ¿BlackPink? ¿Te suenan?

-Sí, no los bloqueamos, es nuestro territorio, solo las brujas negras son capaces de usar todos sus poderes aquí, ella es una bruja gris, se ha quedado a las puertas – chaqueó la lengua con prepotencia.

-No tenemos nada en contra de BlackPink – aseguró YeJi – pero necesitamos saber lo que hay aquí, solo eso.

Ella suspiró y miró al techo.

-Dos híbridos, los únicos dos del mundo, vampiros, lobos, brujas… nada que no sepáis.

-¿Qué puedes decirnos de JungKook?

-Un híbrido – dijo ella, aunque eso ya lo sabíamos – muy peligroso, no va a parar hasta que no tenga la piedra lunar, por eso debéis manteneros con vida y salir de aquí, nosotros nos encargamos, esto se os queda grande – pasó entre YeJi y TaeHyun dispuesta a marcharse.

-No hay nada que se nos quede grande – le aseguró YeJi girándose sobre sus talones – ¿cómo matamos al híbrido?

-No se puede matar a un híbrido, es inútil que lo intentéis – dijo ella sin parar de caminar.

-¿Y hay más brujas a parte de vosotras aquí? – preguntó de nuevo, haciéndola parar en seco.

-¿Las habéis visto? – preguntó mirándonos por encima del hombro, pero nosotros negamos – G-IDLE, si alguna vez las veis, gritad.

-¿Por qué? – preguntó TaeHyun.

-Son brujas negras, todas ellas – dijo volviendo a mirar al frente y suspirando mientras tomaba aire fresco – y son peligrosas, muy peligrosas.

-¿Van a por la piedra lunar? – pregunté yo.

-Son las brujas que están con JungKook – dijo con tranquilidad – es lo único que necesitáis saber.

Siguió caminando y cuando su figura desapareció tras un árbol, no la volvimos a ver, se marchó dejando su mala aura en el ambiente, dejándonos intranquilos y nerviosos, aunque una parte de nosotros sabía que a las brujas de BlackPink no debíamos temerles, si quisieran matarnos, ya estaríamos muertos.

(…)

Al volver a nuestra casa estuvimos investigando sobre las brujas de G-IDLE y las manadas de lobos que había por los alrededores, a ver si podíamos saber a que manada pertenecía el lobo que BeomGyu había matado y tal vez podía llevarnos hacia ellos y matarlos, pero no tuvimos mucho éxito con los lobos, aunque sí con las brujas.

Tal y como nos había dicho JiSoo eran brujas negras, de las que el mal corre por sus venas y usan su magia para hacer daño y matar, no eran trigo bueno y también las teníamos entre nosotros, pero no tenía mucha fe en encontrarles, ese bosque nunca era igual, cada vez que entraba me costaba más encontrar la salida, los caminos no eran los mismos y BeomGyu pensaba que era cosa de BlackPink, ese era su bosque y hacían con él lo que querían.

Yo la verdad es que me alegré de que llegase la hora de que tuviésemos que cambiarnos para ir a la casa de los demás, TaeHyun me ayudó a elegir lo que ponerme y acabé decidiéndome por unos pantalones de cuero negros y un top rojo de manga larga y ajustado.

Salimos todos hacia la dirección que nos habían dado y llegamos a su apartamento, picamos a la puerta y esperamos a que alguien abriese.

-Hola – fue Chan quién abrió la puerta y nos recibió.

Yo lo observé bien, era la primera vez que lo teníamos tan cerca e imponía más de lo que parecía, su mano y su brazo derecho tenía un tatuaje tribial que acababa en su pectoral y toda su espalda también estaba pintada por un tatuaje bastante realista que se escondía en sus tejanos negros.

-Pasad – nos dejó espacio para que entrásemos en casa y dejamos que fuese YeJi la primera en pasar, ella besó los labios de Chan y entró – están en el salón.

-Sí, ya los oímos – rió SooBin a mi lado, se les oía gritar y reír desde el recibidor.

Cuando entramos en el enorme salón estaban los cuatro de clase y unos cuantos más hablando y preparando cualquier cosa de cenar.

-Hola – dijeron todos a la vez y con una enorme sonrisa en sus labios que nos transmitió muy buena vibra a todos.

-Traemos alcohol… – BeomGyu alzó la bolsa con las cinco botellas que habíamos comprado.

-Os dije que este tío era un máquina – gritó Felix poniéndose en pie y mirando dentro de la bolsa con él.

-Ven aquí – Han me tendió su mano y tiró un poco de mi para que ocupase el sitio de Felix que estaba con BeomGyu y YuNa dejando las botellas en la nevera con las que ellos tenían – estás guapísima, me siento muy atacado – se llevó la mano al pecho desnudo y me miró bien sentada a su lado.

-La baba, tío – bromeó Lee Know acercándole la mano a la barbilla y yo sonreí ampliamente poniéndole la mano en la pierna a Han mientras miraba a todos los demás, enseguida todos nos integramos con el grupo que nos prestaba su casa.

-Mira que está buena el amor de mi vida – gritó HyunJin a mi otro lado cuando vio a RyuJin acercarse a nosotros – pero bueno – rió mirándola bien, la verdad es que iba guapísima con ese vestido blanco sin mangas a juego con el pelo rosa – ven aquí a hacerme el boca a boca que me quedo sin aire por exceso de guapura – exageró poniéndole morritos y alzando la cabeza para mirarle.

Ella le puso los dedos en los labios y lo tiró hacia detrás para seguir caminando hacia Chan y ayudarlo a preparar la mesa.

-No pasa nada, tío – le dijo YeonJun sentado en el otro lado del sofá en forma de L, detrás suyo – otra vez será, yo confío en ti – dejó que HyunJin se echase hacia detrás y apoyase su espalda en su pecho.

-Esto está siendo muy complicado – dijo mirándonos a Han y a mi – ya no sé qué hacer, se me acaban las ideas para conquistarla.

-Vas por buen camino – dijo Lia sentándose en las piernas de Lee Know – BeomGyu ya la ha dejado.

-Hermano – gritó Lee Know estirando su brazo para chocarle la mano – que ya lo tienes.

-BeomGyu – gritó él hacia la cocina y nuestro amigo se giró a mirarlo – te quiero, colega, te quiero mucho – le hizo un corazón con sus manos y yo reí recostándome un poco en el cuerpo de Han, que pasó su brazo por mis hombros en un gesto cariñoso.

-Deja de picarlo – le dijo YeonJun pellizcándole el pezón – ya está bastante cabreado hoy.

-Ah – se quejó HyunJin sobándose los pezones – que mal empezamos, cuñado.

-Una cosa – gritó YuNa desde la cocina y con una manga pastelera en la mano, llamando la atención de todos – ¿cómo se llama el del cumpleaños? – preguntó señalando el pastel.

-HaeChan – gritó Lee Know.

-Es JiSung – le dijo Han en un suspiro.

-Y 15 años – dijo HyunJin mirando su móvil.

-Son 18 – corrigió Han rodando los ojos.

-Ni una hemos acertado – rió HyunJin mirando a su mejor amigo de reojo, que rió también.

Cuando nos sentamos a cenar todos juntos, los chicos nos explicaron sobre el cumpleaños y que tenían altas expectativas porque la había preparado el novio de Felix, que según ellos hacía las mejores fiestas de todas.

Hicimos amistad entre nosotros enseguida, a todos nos gustaban esos chicos y en el fondo nos alegraba el haberlos conocido, porque siempre que llegábamos a un sitio nuevo solo estábamos nosotros, no nos relacionábamos mucho con los demás, pero esa vez estaba siendo distinto y todos estábamos muy contentos con eso.

Al acabar de cenar y charlar un rato, acompañé a Han a su habitación a ayudarlo a elegir camiseta para ir a la fiesta.

-A ver – se dio la vuelta para mirarme mientras se colocaba bien ya la séptima camiseta – es la última opción, lo prometo, no te desesperes – dijo sonriendo – ¿qué tal esta?

-Me sigo quedando con la cuarta – dije convencida – te da un toque en plan… chico malo.

-Chico malo – repitió él riendo y dándose la vuelta para ir al baño a por la camiseta.

Yo me levanté de su cama, le cogí un cigarro de la mesita de noche y me asomé a la ventana de su habitación para encendérmelo.

-¿Esta con el toque de chico malo? – me preguntó caminando hacia a mi mientras se la abrochaba – no entiendo, con lo bueno que soy.

-No te la estás poniendo bien – reí y aguanté el cigarro entre mis labios para cogerlo del cuello de la camisa y acercarlo a mi – aprende a ponerte camisas y después hablaremos de si eres un chico bueno o un chico malo – le dije desabrochándosela de nuevo.

-Tengo distintas facetas – dijo él quitándome el cigarro de los labios y llevándoselo a los suyos – bueno para unas cosas y malo para otras – dijo mientras expulsaba el humo por sus labios – depende del momento.

-¿Qué momento? Eres adorable, dudo que tengas una faceta mala – dije centrándome en los botones de su camisa – y si la tienes, dudo que me vaya a asustar.

-Hay momentos y momentos, ChaerYeong – sonrió y me acercó la boquilla a los labios para que le diese una calada – y los hay en los que me gusta y puedo permitirme ser un poco malo – encogió los hombros y miré de reojo esa sonrisa pícara que tenía en los labios.

-¿Estamos hablando de sexo? – le pregunté abrochando su último botón – entonces, ¿me estás diciendo que eres malo en el sexo?

-¿En que sentido de la palabra malo hablamos? – frunció el ceño con gracia y yo solté una carcajada empujándolo un poco hacia detrás.

-Vamos, anda – le agarré la mano y él tiró el cigarro por la ventana.

-¿Enserio? ¿Tenemos esta conversación y nos vamos? – preguntó detrás de mí mientras tiraba de él.

-Ya me dirás en otro momento en que sentido de la palabra malo eres – le dije riendo y abriendo su puerta.

Él resopló hastiado y salimos al comedor donde estaban todos esperándonos.

-Que polvo más rápido, ¿no? – preguntó Chan señalando su reloj.

-No ha habido polvo – dijo Han rodando los ojos.

-Es que el otro día pasé el trapo por los muebles porque con las alergias de IN es mejor tenerlo todo limpio – dijo HyunJin interrumpiendo en la conversación y saliendo del balcón mascando chicle.

Nosotros lo miramos frunciendo el ceño y él hizo lo mismo con nosotros.

-¿Por qué fruncimos el ceño? – preguntó él.

-Ese es el motivo número doscientos cuatro por el que mi hermana no sale contigo – YeonJun le guiñó el ojo desde el sofá y HyunJin le tiró el envoltorio del chicle.

-Hermano, hablábamos de polvos sexuales, no de suciedad, media neurona – le dijo Felix aguantándose la risa.

-Cabía la posibilidad de duda – apuntó Lee Know señalándonos a todos.

-Solo para los tontos – rió YeJi.

Felix y ChangBin golpearon la nuca de HyunJin en una colleja amistosa y todos salimos de su casa para ir a la de la fiesta.

YUNA POV

La fiesta estaba siendo increíble, todo el pueblo estaba ahí, era una casa enorme con música y gente por todos lados, había conocido al chico del cumpleaños y a los amigos de JaeMin que enseguida me cayeron bien, amaba a todos los chicos de allí, no les importaba nada ni nadie con tal de pasarlo bien, como si fuesen los putos reyes del pueblo.

Estaba en el jardín de la casa, HyunJin, Jeno y Lia habían acabado dentro de la piscina y miraban desde dentro como YeJi y BeomGyun tiraban el líquido de la botella de alcohol desde arriba para que cayese directo en la boca de Lee Know, pero duró poco bebiendo y acabó mojándose la camisa negra de alcohol.

-Y te reías de mí – le gritó Lia desde la piscina y tirándole agua para salpicarlo.

-JaeMin, te toca – dijo Chan abriendo una botella nueva de alcohol.

-Tengo una mala experiencia con este juego, se me metió por la nariz y el chocolate me supo a Vodka durante dos meses – exageró él con su brazo pasado por mi cintura y aguantando el cigarro con su otra mano.

-Me estás fallando – le dije yo riendo.

-Eso nunca – dijo poniéndose serio.

-¿Te estás rajando? – le preguntó Felix bebiendo de su vaso y pasando un brazo por mis hombros, la verdad es que no podría explicar la sensación que me daba que me estuviesen abrazando ambos y de esa forma, pero no pensaba apartarme.

-Coge la botella, payaso – dijo JaeMin tirando el cigarro al suelo y poniéndose de rodillas en el suelo y en mitad del círculo.

Todos gritaron su nombre animándolo y Felix y yo cogimos una botella cada uno y lo miramos desde arriba, sus ojos seguían brillando como siempre e irradiaba esa alegría y felicidad tan propia de él.

Abrió la boca y Felix y yo volcamos las botellas intentando que el líquido cayese en su boca, todos seguían gritando su nombre para que tragase, pero duró incluso menos que Lee Know.

-Al agua, JaeMin – le gritó Jeno pasando un brazo por los hombros de Lia y riendo – has durado menos que yo, al agua – repitió cuando se puso en pie.

-Ya sabes, tío, al agua – le dije yo encogiendo los hombros y dándole la botella a RyuJin.

-Se siente, perdedor – Felix hizo lo mismo que yo y JaeMin sonrió con ironía.

Antes de que pudiésemos apartarnos de la piscina, JaeMin se quitó la camiseta y se abalanzó con nosotros tirándonos con él al agua.

-Idiota – le grité riendo y salpicándolo con el agua.

Él solo soltó una carcajada hundiendo la cabeza de Felix en el agua otra vez y, como los otros solo seguían con la bebida a ver quién más caía al agua, nosotros jugamos a ahogarnos y salpicarnos como críos, pero lo adoraba, me gustaba mucho estar con ellos, lo pasaba en grande y me sentía bien cuando estábamos los tres juntos, además que esa noche habíamos bebido un poco y cualquier tontería nos hacía gracia.

-Vale – gritó JaeMin cuando lo tuvimos acorralado en una esquina y nos agarraba los brazos para que lo dejásemos en paz – está bien, vosotros ganáis, ya está que me vais a matar, coño – tosió un poco escondiendo su boca en uno de sus bíceps – animales, yo he sido muy bueno con vosotros.

-Tú te lo has buscado – le dije yo intentando deshacerme de su agarre y separarme de él, tanta cercanía me estaba poniendo algo nerviosa.

-Tú lo empiezas, nosotros lo acabamos – Felix encogió los hombros y puso una mano apoyada en cada lado de la piscina, encerrándonos a los dos en un pequeño espacio.

-¿Yo lo empiezo y vosotros lo acabáis? – preguntó sonriendo y soltándome, pero tampoco podía irme muy lejos porque Felix nos tenía ahí encerrados.

-Sí – dijo Felix sonriente y en un suspiro.

-Yo lo empiezo y vosotros lo acabáis – repitió esta vez afirmándolo.

-Que sí – dije riendo un poco.

-Es que estoy pensando cosas que no debería – dijo él sonriendo con picardía y mirándonos a ambos – y a mí, mi mejor amigo, que es un crack, un máquina, me dice que haga lo que mi corazón me pida, entendéis, ¿no? – me pasó un brazo por los hombros.

-Comprendo – Felix asintió con la cabeza.

-¿Y qué te pide el corazón? – le pregunté con curiosidad.

Él giró su cabeza para mirarme y desvió sus ojos a mis labios un par de segundos, ese simple gesto me puso algo más nerviosa, pero ya no me parecía excesiva su cercanía y sabía perfectamente lo que se le pasaba por la cabeza en ese mismo instante.

-¿Vas a hacerlo? – preguntó Felix sacudiendo un poco la cabeza para después mirarnos fijamente.

-Ahora mismo – aseguró JaeMin sin borrar su sonrisa y acercándose a la mía para dejar un suave beso ahí.

Cuando se apartó un poco, yo miré sus labios y él entendió a la perfección mi súplica de otro más, así que volvió a besarme y esa vez fue mejor porque su lengua se introdujo en mi boca y su mano libre buscó la de Felix para acercarlo a nosotros dos.

Nuestros tres cuerpos se pegaron, el brazo de JaeMin aún pasaba por mis hombros y notaba la mano de Felix en mi espalda baja mientras daba pequeños besos en mi cuello y yo besaba a JaeMin, que besaba increíble.

Cuando él dejó mis labios para bajar a mi cuello, Felix hizo lo contrario, yo esperé a que sus labios quedasen a la altura de los míos y puse mi mano en su nuca para acabar de acercarlo y que me besase, que tampoco se quedaba atrás, su lengua entraba pasionalmente en mi boca y acariciaba la mía con suavidad, mientras la de JaeMin exploraba mi cuello y mis clavículas y su mano vagaba por mi espalda bajo el agua.

No sabía si alguien nos miraba, ni siquiera sabía qué coño estaba haciendo, pero me gustaba la sensación que me producían.

-¿Has quedado satisfecho? – le preguntó Felix a JaeMin cuando este levantó la cabeza de mi cuello.

-Mucho – besó su sonrisa y después la mía y lo hizo con tanto cariño que me produjo un leve cosquilleo en el abdomen.

-Hola, me envían desde allí para interrumpiros y molestaros – HyunJin sonó a la espalda de Felix y los tres lo miramos – ellos – señaló detrás suyo a todos los demás, que habían acabado en la piscina y nos miraban desde la otra punta.

-Lo has interrumpido con éxito – JaeMin le salpicó con el agua y HyunJin hizo un puchero.

-Me parece muy feo que no me hayáis invitado – dijo él metiendo la barbilla en el agua.

-Ni a mi cumpleaños te voy a invitar yo – rió Felix lanzándose encima suyo para ahogarlo.

Nosotros dos también fuimos a por él y al final nos juntamos con todos los demás a jugar a exactamente lo mismo que antes.

FELIX POV

Me metí en uno de los baños de la casa a secar un poco la camiseta porque empezaba a tener frío.

Cogí el secador y me quedé mirando la camiseta mientras la secaba, embobado y con el beso de la piscina clavado en el subsuelo de mi mente, no me lo esperaba, no me esperaba que a JaeMin le gustase YuNa, tampoco me lo había dicho, mientras que yo a él sí que le dije que puede que ella me empezase a gustar, aunque puede que por eso él la besase, porque sabía que yo me uniría a ese beso.

-Hola, mi amor – JaeMin entró en el baño con una toalla colgada del cuello y me miró sonriente – ya está seca.

-Ya – dije apagando el secador y dejándolo en la pica, me giré y lo miré sonreír – ¿qué ha sido ese beso con YuNa?

-Pues un beso con YuNa – dijo él encogiendo los hombros.

-Ya, he estado ahí – rodé los ojos – pero no sabía que te gustaba, es más, sabías que a mí sí me gustaba.

-Ya – chasqueó la lengua y bebió de su botellín de cerveza – es que tengo que decirte algo importante.

-Dime – me puse la camiseta y él se lamió los labios.

-YuNa es también mi pareja destinada – dijo él en un suspiro y lo miré sorprendido – lo sé desde el día que la llevaste al hospital en tu moto, cuando la vi – le dio otro sorbo a su cerveza.

-¿Y por qué no me lo dijiste? – fruncí el ceño.

-Porque no creí que pudiese pasar algo como lo de hoy – encogió los hombros.

-¿Entonces? – apoyé las manos en la pica y lo miré por el reflejo del espejo.

-Entonces no sé – sonrió de lado – ¿tú que piensas?

-Sabes que te quiero.

-Y que te gusta YuNa, lo sé – asintió una vez con la cabeza.

-Es que no sé, me acabas de dejar descolocado – admití pasándome la mano por el pelo.

-Yo opto por dejarnos llevar y que pase lo que tenga que pasar – se mojó los labios con la lengua – solo dejar que las cosas pasen y punto.

-Vale – murmuré estando conforme con él, que me sonrió dulcemente.

-Vamos abajo, anda – me tendió su mano y yo se la cogí para que tirase de mí.

Bajamos con todos los demás, que habían decidido sentarse en el suelo y los sofás a seguir hablando, era increíble lo bien que habían encajado los cazadores con todos.

Acabé sentándome entre HaeChan y ChaerYeong y me uní a aquella conversación que mantenían.

Continuara…

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