Fanfic: HUNTERS (Stray Kids e ITZY) Capítulo 5

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Fanfic: HUNTERS (Stray Kids e ITZY) Capítulo 5

Autora YASSGY0MIE Capítulo 5 YEJI POV El médico estaba por venir a decirnos algo, HueningKai seguía sin despertar y en estado grave, […]

Fanfic: HUNTERS (Stray Kids e ITZY) Prologo

Autora YASSGY0MIE

Capítulo 5

YEJI POV

El médico estaba por venir a decirnos algo, HueningKai seguía sin despertar y en estado grave, yo estaba sin palabras, ni siquiera sabía que hacer o decir, el mismo híbrido que había atacado a YuNa para que lo dejase entrar en nuestra casa, había atracado a HueningKai, debió cambiar su forma para que él le abriese la puerta, pero darse cuenta de que era JungKook y entonces lo atacó.

YuNa estaba atacada de los nervios y su hermano, BeomGyu se la había llevado a casa a que durmiese un poco y se relajase, a los otros les habíamos pedido que se fuesen a clase a hacer vida normal, para no levantar sospechas y que cundiese el pánico, solo quedábamos RyuJin, SooBin y yo, esperando a que nos dijesen cualquier cosa.

La noche había sido muy pesada para todos, pero Chan me la había hecho un poco más amena, había estado hablando con él por mensajes gran parte de la noche, aquel día en la cafetería intercambiamos nuestros números y realmente me agradaba ese chico.

-Buenos días – nos saludó una enfermera joven y con una amplia sonrisa – voy a entrar a ver como está y a hacerle unas pruebas, tardaré un poco – nos avisó y nosotros asentimos con la cabeza.

– ¿Vamos a fumar fuera? Necesito despejarme – les dije a RyuJin y SooBin.

-Id vosotras, yo me quedaré – nos dijo SooBin con una cálida sonrisa en sus labios.

Asentimos y nos levantamos para ir a fumar, mi hermana me ofreció uno de sus cigarros con sabor a menta que tan bien sabían y me lo llevé a los labios para encenderlo.

– ¿Quién es Chan? – me preguntó apoyándose en la pared y mirándome con el ceño fruncido.

-Un chico – contesté y ella rodó los ojos por mi obvia respuesta – lo he visto un par de veces y hablo con él, pero ya está – dije restándole importancia.

– ¿Te gusta? – sonrió.

– ¿Qué?

-Que si te gusta – repitió ella expulsando el humo por su boca.

-No, RyuJin, solo nos hemos visto dos días – dije yo mirando el cigarro con distracción.

– ¿Ni un poquito? – preguntó riendo y yo la fulminé con la mirada.

-Que no – le repetí.

-Lo que tú digas – dijo de un suspiro.

Le di una calada más a mi cigarro y me quedé callada a su lado, con mi hermana no hablaba de chicos nunca, bastante mal lo pasamos con el anterior, en realidad ni con ella ni con nadie, ni siquiera conmigo misma, lo prefería así.

-El chico que se llama Chan y no te gusta ni un poquito, ¿tiene el pelo rubio y un Maserati blanco? – me preguntó ella y yo la miré frunciendo el ceño.

RyuJin me señaló con la cabeza el parking del hospital y vi a Chan saliendo del coche blanco y mirarme desde lejos.

-Es guapo – dijo ella con el cigarro entre los labios.

Yo, inesperadamente, sonreí un poco cuando lo vi ahí, creía que bromeaba con traerme el almuerzo, pero al verme caminar hacia él, abrió los brazos para recibirme, la sudadera roja el iba enorme, podía incluso agarrarse las mangas con los puños y le llegaba por los muslos, aquellos cubiertos por unos tejanos negros que contrastaban con su pelo rubio.

-No tenías que venir – le dije sonriendo y envolviéndolo de forma tímida con mis brazos por su cintura.

-Venir a verte era un plan mejor plan que trabajar – rió un poco rodeando mis hombros con sus fuertes brazos y moviéndome tontamente de un lado para otro – ¿has podido dormir algo? – dejó un sutil beso en mi cabeza y yo me separé para mirarlo.

-No – negué con la cabeza y tiré el cigarro al suelo – cuando digan algo los médicos iré a descansar.

-Pues yo, como ya suponía que no habías dormido – dijo él aguantando mi hombro con una mano y metiendo la otra en el coche – te he traído café, del que te gusta, y tu desayuno – me enseñó una bolsa de color ocre con las cosas dentro – magdalena de chocolate y café solo.

– ¿Cómo te has acordado? – le pregunté sorprendida.

-Joder, YeJi, solo han pasado tres días desde que estuviste en la cafetería – rió un poco – tengo mala memoria, pero tampoco tanta – bromeó y reí.

-Gracias – cogí la bolsa con una mano.

-¿Sabéis algo de HueningKai? – me preguntó interesado y poniéndome un mechón de pelo tras la oreja.

-Acaba de entrar una doctora a mirarlo ahora, nuestro amigo está con él – le dije mirando de reojo detrás suyo al reconocer una cara que me sonaba.

– ¿Qué pasa? – dijo mirando detrás suyo.

-La doctora – susurré mirando a la chica saliendo del coche porque acababa de llegar, era exactamente igual que la que había entrado en la habitación de HueningKai – mierda – dije girándome a mirar a mi hermana, que había visto lo mismo que yo – ahora vengo.

Salí corriendo con mi hermana dentro del hospital, esquivando a la gente lo más ágilmente posible para llegar a la habitación de HueningKai, el híbrido era un cambia-formas, se había convertido en enfermera y entrado con nuestro amigo, podría hacerle cualquier cosa.

– ¿Ha salido la enfermera? – le pregunté a SooBin y él negó con la cabeza.

-No se puede abrir – dijo RyuJin empujando la puerta con su cuerpo – HueningKai – golpeó la puerta con la mano, pero no obtuvimos respuesta.

-¿Qué pasa? – preguntó SooBin preocupado.

-No era la enfermera, era el híbrido – le dije yo empujando la puerta con mi hermana.

-Tiene que seguir dentro, no ha salido en ningún momento – nos aseguró SooBin apartándonos de la puerta para tirarla de una patada.

Nosotros tres entramos sin pensarlo, pero no había nadie allí, solo HueningKai y la ventana de la habitación abierta, miramos a nuestro alrededor para asegurarnos de que no estaba allí y me acerqué a nuestro amigo para ver si seguía vivo o si le había hecho algo, pero estaba intacto, con vida y sin ningún rasguño de más.

-Se nos ha vuelto a escapar – dijo RyuJin con rabia y dándole un golpe a la pared con la mano abierta.

-Tranquila – SooBin le agarró una mano para que se calmara, no queríamos que le diese uno de sus ataques en el hospital.

-¿Tan difícil va a ser cogerlo? – preguntó ella – ¿tan inútiles somos?

-Es algo con lo que nunca nos hemos enfrentado – dije yo apartando algunos mechones de la frente de HueningKai – tenemos que tener paciencia – miré la ventana por la que se había ido – ¿por qué ha entrado si no le ha hecho nada ni puede hablar con él?

-Tal vez se haya metido en su cabeza y se haya comunicado con él así – dijo SooBin sentando a RyuJin en el sofá – tiene que despertar para que lo sepamos.

HYUNJIN POV

-HyunJin – la suave voz de Jennie sonaba a mi lado y su mano tocó mi pelo con cuidado – tienes que despertarte, hay cosas que hacer.

Resoplé con cansancio y me removí en la cama hasta poner un brazo encima de las piernas de Jennie, que estaba sentada en el borde de la cama.

-¿Qué hay que hacer? – le pregunté con mi voz de dormido.

-HueningKai no va a sobrevivir – me dijo ella – los médicos no pueden salvarlo.

-HueningKai tiene que sobrevivir – dije yo sentándome en la cama – no puede morir.

-Por eso tienes cosas que hacer. Vístete – dejó un casto beso en mis labios y se marchó de la habitación.

Yo me levanté de la cama, me puse los tejanos y la sudadera negra y salí de la habitación, los vampiros estaban allí conversando con ellas sobre HueningKai, no podíamos permitir que muriese porque el hechizo de Chungha se debilitaría y JungKook estaría más cerca de la piedra lunar.

-Convertiremos a HueningKai – dijo Chan levantándose del sofá – es la única manera de que sobreviva.

-Es el mayor castigo que le puedes hacer a un cazador – dijo JiSoo moviendo la cucharilla dentro de la taza de café – su padre se suicidó al verse convertido en vampiro, se clavó una estaca y BaekHyun lo quemó, ¿por qué te crees que no va a hacerlo su hijo?

-¿Tienes una opción mejor? – le preguntó ChangBin acomodándose bien en el sofá.

-No hay ninguna opción mejor – dije yo – pero, lo convertimos, ¿y luego qué? Los cazadores no lo dejarán vivir en esa casa, si se queda solo, morirá o se comerá a la mitad del pueblo y si lo tenemos con nosotros, sabrá que somos vampiros y los cazadores vendrán a por nosotros.

-Eso lo soluciono yo – dijo Chan – hablaré con Jeno, los hombres lobos son capaces de adiestrar a vampiros y ellos se mantienen siempre ocultos.

-Osea – Lee Know carraspeó un poco – convertimos a HueningKai en vampiro y se lo damos a Jeno, ¿no?

-Dejadlo todo en mis manos, solo tenéis que ir a convertir a HueningKai – Chan me miró – te encargas de hacerlo, que beba de tu sangre, y os vais.

-Oído – dije yo asintiendo con la cabeza.

-Para cuando despierte, estarán los cazadores con él, ¿y si lo matan? – preguntó Felix.

-No lo matarán – dijo Jennie con firmeza – como mucho lo retendrán, lo quieren demasiado para acabar con él.

-Bien, Lee Know, vienes conmigo a ver a Jeno, tú no vas al hospital – le dijo Chan – gracias, chicas – él fue el primero en marcharse con Lee Know – id preparando un anillo de día diferente al nuestro – gritó desde la puerta.

Algunos de nosotros nos fuimos al hospital, a convertir a HueningKai, ya volvía a ser de noche y el pueblo estaba vacío, comenzaba a cundir el pánico con eso de que hubiese un animal que ya había atacado a dos personas, en un instituto y en su casa, los más mayores, ya empezaban a contar historias de cuando en el pueblo vivían vampiros, afirmando que habíamos vuelto.

En el hospital nos encargamos de que ningún enfermero o enfermera entrara en la habitación mientras estábamos nosotros y nos encerramos en la habitación de HueningKai, su cuerpo estaba tumbado en la cama, el corazón le latía tan flojo que apenas lo sentía, lo que si notaba era oscuridad en aquel sitio.

-Es JungKook, él ha estado aquí hace unas horas – me dijo Felix, que era el único que había entrado conmigo, Han se había quedado con ChaerYeong fumando fuera mientras nosotros lo hacíamos – según Chan, no le ha hecho nada físico, supongo que de alguna manera habrá accedido a su mente o algo así – se acercó a la camilla y yo miré la luna que estaba casi llena desde la ventana.

Observé como Felix le ponía una mano en la cabeza para ver si podía acceder a su subconsciente, era uno de los vampiros más jóvenes, pero había desarrollado bien sus poderes. Cerró los ojos para concentrarse y yo me crucé de brazos apoyado de costado en la pared mientras lo miraba y esperaba a que acabase.

-Ha entrado, su mente deja de funcionar para morirse en cuanto antes porque JungKook se lo ha pedido – dijo él separándose de HueningKai – tenemos que hacerlo ya.

-Vale – dije acercándome a ellos y remangándome la sudadera – espero que sirva – suspiré y clavé mis colmillos en mi muñeca para que comenzase a sangrar.

Felix me ayudó a entreabrir la boca de HueningKai, yo pegué mi muñeca a sus labios y al entrar la primera gota de sangre en su boca, inconscientemente empezó a beber de mi sangre, como si no hubiese bebido desde hacía días.

-Ya está – me dijo Felix apartándome la mano y cogiendo la cabeza de HueningKai por ambos lados.

El mordisco curó enseguida y me bajé la manga. Felix giró en un golpe seco la cabeza de HueningKai para quitarle la vida y que mi sangre hiciese efecto.

Ambos nos apartamos del cuerpo y esperamos a que volviese a respirar, era la primera vez que convertía a alguien, pero sabía como funcionaba, así que cuando respiró de nuevo, Felix y yo suspiramos aliviados.

-Ahora es un vampiro y queda en manos de Jeno – dije yo – vámonos antes de que venga alguno de ellos – abrí la ventana de la habitación y Felix se fue primero.

YUNA POV

Ya llevaba unos diez minutos sentada al lado de HueningKai, respiraba mucho mejor, según los médicos debía haber sucedido algún tipo de milagro porque estaban seguros de que despertaría.

Yo, aunque había ido a casa con mi hermano a descansar, no me había quitado de la cabeza a HueningKai, los médicos no nos habían dado esperanzas y la sola idea de perderlo me ponía mala. Llevaba con él casi un año y había sido el mejor de toda mi vida con diferencia, me hacía muy feliz.

No le quitaba el ojo de encima, a cada arañazo y mordida que tenía de JungKook, aún no sabía cómo había pasado, solo picaron a la puerta, él fue a abrir y lo siguiente que oí fue a JungKook llamarme para que lo dejase pasar, al salir, HueningKai estaba tendido en el suelo y solo pude gritarle a ese híbrido que se marchaba con tranquilidad.

-¿YuNa? – sus labios se movieron levemente diciendo mi nombre y me incorporé en la silla.

-Hola – dije tocándole el flequillo y él se giró asustado a mirarme – soy yo, HueningKai.

-JungKook – susurró levantándose de golpe de la cama y corriendo al baño de la habitación.

-Oye – me puse en pie y lo seguí – ¿estás bien?

Él no contestó, solo se puso frente al espejo y empezó a mirarse los dientes, tocándose las encías como si le doliesen, muy en concreto, los colmillos.

-¿Bebiste de su sangre, HueningKai? – le pregunté poniendo una mano en su espalda.

-No lo sé – cerró los ojos con fuerza y se balanceó un poco para después apoyar un brazo en la pared y enterrar la cara ahí.

Yo tragué saliva con dureza, nunca había visto la conversión de humano a vampiro y solo esperaba que HueningKai estuviese mareado por haberse levantado tan deprisa, por el shock de haber sido atacado por JungKook.

Me quedé detrás de él mirando su espalda herida y abrí los ojos como platos cuando su respiración se aceleró y las heridas empezaron a curarse, se cerraban hasta dejar la piel intacta, como si nunca hubiesen estado ahí.

Eso solo confirmó lo que más me temía, HueningKai se estaba convirtiendo en aquello que matábamos, en nuestro mayor enemigo.

-Vete, YuNa – me pidió cerrando los puños y con la respiración acelerada.

-No – tartamudeé – vamos a arreglar esto.

-Puedo oler tu sangre y tengo muchísima hambre – me dijo él en un tono serio – vete ya, YuNa – me gritó, como si estuviese haciendo los mayores de los esfuerzos para contenerse – vete – repitió girándose a mirarme y cuando le vi los colmillos salir por fuera de su labio inferior, retrocedí unos pasos.

-Vale – suspiré – cálmate, ¿entendido? – le propuse sin dejar de retroceder y mirando sus ojos inyectados en sangre – no te quiero hacer daño – dije tocando la navaja de mi cintura.

Con mis manos en el pecho de HueningKai para que no se acercase mucho, noté unas en mi cintura y como daban un tirón para alejarme de él, era ChaerYeong y BeomGyu ocupó mi lugar para clavarle una aguja en el cuello e inyectarle una alta dosis de verbena.

-Peor de lo que creía – dijo HueningKai cayendo en los brazos de BeomGyu completamente inconsciente.

Yo los miré a todos, que estaban en la habitación e igual de preocupados que yo.

-¿Estás bien? – me preguntó ChaerYeong soltándome – ¿te ha hecho algo?

-No – dije negando con la cabeza – JungKook debió haberle dado de su sangre – dije colocándome bien el pelo.

-Tenemos que llevárnoslo, se despertará dentro de poco – dijo BeomGyu pasando un brazo de HueningKai por sus hombros y el otro lo pasó YeonJun.

-¿Y cómo lo sacamos sin levantar sospechas? – preguntó Lia llevándose las manos a la cintura.

-Lo vestimos – propuso TaeHyun acercándose a la silla con su ropa.

Entre todos le pusimos a HueningKai ropa de calle y limpia y volvieron a cargarlo bien en sus hombros.

-Espera – RyuJin se acercó a HueningKai y se sacó del bolsillo las gafas de sol de HyunJin para ponérselas y que no se le viesen los ojos cerrados.

Mi hermano la miró serio y enseguida apartó la vista, molesto, ya había hablado con él esa mañana, no podía ponerse celoso porque RyuJin no le estaba dando motivos. Ese tampoco era el momento.

-No va a colar – dijo YeJi mirando por la ventana – esperad aquí – nos pidió agarrando a SooBin del brazo para llevárselo con ella.

Nosotros esperamos casi un minuto, mirándonos y pensando en qué hacer con él después, porque teníamos que matarlo, pero ninguno queríamos hacerlo.

-Tiradlo por la ventana – gritó YeJi y nosotros nos asomamos a mirarla a ella y a SooBin – son solo tres plantas, es un vampiro, no se va a hacer daño.

-Lo cogeremos – dijo SooBin en un suspiro.

Ni BeomGyu ni YeonJun se lo pensaron dos veces, arrojaron a HueningKai por la ventana, tirándolo al suelo, y YeJi y SooBin lo cogieron para meterlo en el coche.

Los demás bajamos para subir a los coches también y RyuJin condujo hasta casa a toda prisa, antes de que despertase, lo invitamos a entrar y lo subimos a su habitación.

-Las cadenas – ordenó YeJi tumbándolo en la cama.

TaeHyun y Lia se marcharon a por las cadenas y yo me quedé aguantando a HueningKai, que ya empezaba a despertarse.

-No vamos a poder aguantarlo – dijo BeomGyu aguantándole uno de los brazos cuando comenzó a ejercer fuerza para moverse.

-Necesita sangre – dijo YeonJun cogiendo una de las cadenas que traía Lia – sino morirá.

-No le vamos a dar ninguna de la nuestra – advirtió BeomGyu mirándome y ayudando a los demás a enredar las cadenas alrededor de la cama.

-Podemos darle solo un poco – propuse yo.

-Que no – repitió él aguantándolo con fuerza – no se va a controlar, ves al hospital a por bolsas de sangre, YuNa – me ordenó.

-Pero…

-Nada de peros, nosotros nos encargamos – dijo RyuJin subiéndose encima de su cintura para aguantarlo bien – que te quedes quieto.

-Vete y toma el aire – me dijo YeJi preparando otra dosis de verbena.

-No lo matéis – la advertí agarrándola del brazo con fuerza.

-Si lo quisiéramos matar, ya estaría muerto – dijo ella con dureza y haciéndome un gesto con la cabeza para que me marchase.

Yo eché un vistazo rápido a HueningKai, siendo aguantado por todos los demás intentaba deshacerse de ellos, pero aún estaba algo débil por la verbena, aunque el que más riesgo corría< de que le mordiese era BeomGyu, que tenía el cuello muy cerca de su boca por la que sobresalían sus colmillos.

Salí corriendo de casa, me puse la chaqueta por el camino y empecé a caminar rápido hacia el hospital, habían mandado a la única que no tenía carnet de conducir porque no tenía la edad, pero supongo que quisieron que tomase el aire y me calmase, aunque no lo estaba haciendo, mi corazón latía con mucha fuerza, HueningKai ahora era el enemigo, había pasado lo que más temíamos y a lo que nunca quisimos prepararnos.

Muy cerca de nuestra casa, encontré a Felix apoyado en su moto frente a una pequeña casa, hablando con un chico y riendo con él, supongo que por eso llegó tan rápido a mi casa la noche anterior, estaba muy cerca.

-¿Dónde vas sola y a esta hora? – preguntó Felix girándose a mirarme junto al chico de pelo rosa.

-Necesito ir al hospital – dije yo parándome con ellos.

-¿Por qué? ¿Estás bien? – me preguntó preocupado.

-Sí – asentí con la cabeza tragando saliva.

-Llévala – dijo el chico de pelo rosa separándose de Felix – ya nos vemos mañana.

-No hace falta – dije negando con la cabeza.

-Están pasando cosas raras en el pueblo últimamente, es mejor que no vayas sola – dijo Felix subiendo a su moto – móntate, no me cuesta nada llevarte.

-¿De verdad? – pregunté mirándolos a ambos, no quería molestarles.

-Claro – dijo el otro chico sonriente – tranquila, él ya se iba.

Yo asentí levemente y antes de que me montase en la moto, vi como se daban un corto beso para despedirse, me sorprendió, porque no sabía que Felix salía con alguien.

Puse las manos en su cintura cuando arrancó la moto y me aferré a ella cuando cogió velocidad, Felix conducía rápido pero suave, fue un agradable paseo y me vino bien que me diese el aire porque ahora debía robar bolsas de sangre y ni siquiera sabía dónde estaban, además, tenía la cabeza en muchos lados menos en buscar sangre, la verdad.

-Gracias – le dije a Felix bajando de su moto.

-¿Quieres que te espere para llevarte a casa? – miró la hora en su móvil – no tengo nada que hacer ahora.

-No hace falta, vete a dormir, mañana hay clase – le dije no muy segura, porque en el fondo no quería quedarme sola.

-Vale – dijo asintiendo con la cabeza – ¿Segura? – frunció el ceño – puedo entrar contigo si quieres.

-Pero no preguntes nada, ¿vale? – le pedí agarrando su brazo para que bajase de la moto.

Él asintió y me siguió dentro del hospital mientras yo pensaba en cualquier escusa creíble por si al final preguntaba.

-¿Qué quieres hacer? – me preguntó al verme dan perdida en el hospital.

-¿Dónde guardan los suministros de sangre?

-Arriba – me dijo él señalando el techo y lo miré frunciendo el ceño – mi madre trabajó aquí, me lo conozco bien, pero tenemos que coger una tarjeta de acceso para entrar a las cámaras de sangre.

-Ah – dije yo mirando a mi alrededor y aproveché que un enfermero pasaba demasiado ocupado por mi lado para quitarle la tarjeta del bolsillo – ¿está?

-Sí, vamos – es vez fue él quién me agarró la mano para que subiésemos por las escaleras de emergencia.

-¿Y no está aquí tu madre? – pregunté detrás de él.

-Mi madre está muerta – dijo abriendo la puerta de la planta.

-Lo siento – murmuré cerrando los ojos con fuerza, tenía que abrir la boca siempre, no me podía estar callada.

-Tranquila – rió un poco – pasó hace ya mucho tiempo – dijo tirando de mi para que me diese prisa, él sabía perfectamente donde estábamos, se le notaba por la seguridad con la que caminaba.

-¿Y el chico de pelo rosa? – volví a preguntar – ¿es tu novio?

-Sí – contestó él llegando a una puerta cerrada y cogiendo la tarjeta de mis manos.

-¿Cómo se llama? – le pregunté con curiosidad.

-Es guapo, ¿verdad? – preguntó él sonriendo y mirándome con las cejas alzadas – JaeMin – dijo al fin.

Yo asentí y dejé que abriese la puerta, la verdad es que le había preguntado solo por curiosidad, pero nadie podía negar que ese tal JaeMin fuese un chico guapo, con todas sus facciones y ese pelo rosa fantasía, además su sonrisa me había resultado preciosa y acogedora, como la de Felix, ambas transmitían calma y serenidad.

-Vamos – me dejó pasar a mi primera y cerró la puerta detrás nuestro – ¿para que necesitas la sangre?

-Te había dicho que no preguntases – le dije caminando hacia las neveras llenas de bolsas de sangre – entrenando hemos herido a YeJi sin querer, se niega a venir al hospital y ha perdido mucha sangre.

-¿Está bien? – preguntó detrás de mí.

-Sí, ella siempre está bien – sonreí débilmente, cogí dos bolsas de la misma sangre y cuando me giré para irme me choqué contra su pecho – perdón – tartamudeé mirando hacia arriba para observar sus ojos negros y brillantes mirarme fijamente.

-Tranquila – dijo apartándose y cerrando la nevera.

Ambos salimos de allí, él se creyó lo de YeJi y me llevó a casa sin que nos pillasen robando sangre.

Cuando me dejó en la puerta me despedí de él y entré en casa, todos estaban en el salón conversando flojito sobre qué hacer con HueningKai y al llegar les enseñé las dos bolsas de sangre.

-Está dormido por la verbena – me dijo mi hermano – vamos a despertarlo, contra más esté sin sangre peor será – se levantó del sofá y todos lo siguieron.

Subimos las escaleras, estábamos algo nerviosos todos por si nos volvía a intentar atacar, pero cuando abrimos la puerta de la habitación, él no estaba ahí, las cadenas estaban rotas y la ventana abierta.

-No me jodas – susurró RyuJin con las manos en la cintura y mirando al techo.

Nosotros nos miramos entre todos, HueningKai se había ido siendo un vampiro, podría estar atacando a cualquiera para saciar su sed de sangre.

Continuara…

Autora YASSGY0MIE

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