Fanfic: You Never Walk Alone, BTS capitulo 13

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Fanfic: You Never Walk Alone, BTS capitulo 13

Autora: Yalimar Yanez / nessieyalimar21 Capitulo 13 — Recuérdame porque estamos aquí—miré la gran montaña rusa frente a nosotros. Jimin me había […]

Fanfic: You Never Walk Alone, BTS

Fanfic: You Never Walk Alone, BTS Fanfic: You Never Walk Alone, BTS

Autora: Yalimar Yanez / nessieyalimar21

Capitulo 13

— Recuérdame porque estamos aquí—miré la gran montaña rusa frente a nosotros. Jimin me había traído a un parque de atracciones que estaba en sus últimos días en la ciudad, el chico había resultado tan emocionado ante la idea de traerme que me fue imposible negarme.

— Dijiste que hace mucho no venías a uno.

— ¿Quieres que muera de un ataque al corazón, cierto? —lo escuché reír ante mi drama—No es chiste, oye, de por sí estoy débil y tú me traes a estos juegos—golpeé sin fuerza su brazo.

— Ya, ya, tranquila, estás conmigo, ¿Qué mejor forma de estar bien que esa? —sonrió ya que sus ojos desaparecieron convirtiéndose en dos rayas simplemente. Entrecerré mis ojos amenazándole con la mirada, extendió su mano a mí de nuevo, suspiré aceptándola siguiéndolo, nos acercamos al mapa que estaba en centro de todo el parque, allí estaban todos los juegos y su ubicación. Las personas al parecer iban allí a echar un ojo antes de decidirse.

Nos decidimos por algo simple para empezar, había unas pequeñas tazas que lo único que hacían era girar y girar, en cuanto fue nuestro turno de escoger una me decidí por la de diseños azules y fondo blanco, Jimin se sentó frente a mí, en medio de ambos había una especie de volante el cual te permitía girar rápido o lento dependiendo de tu fuerza.

— ¿Lista? —Jimin lucía tan emocionado que me causó ternura.

— Lista—afirmé. Cuando el juego comenzó lo ayudé a girar aquel volante entre risas, cerraba mis ojos en momentos sin poder dejar de reír al escucharlo igual. Debo admitir que al bajar no podíamos ni caminar, lucíamos como unos chicos ebrios que apenas se mantienen en pie.

El siguiente juego fueron en esos autos que son difíciles de manejar o bueno, al menos para mí, por eso decidí que Jimin condujera y yo era su acompañante. Antes de que comenzara el juego preferí tomar una rápida foto, el chico bajó su cubrebocas un poco al igual que yo, sonreí imitándolo y la foto salió perfecta.

Estuvimos horas y horas probando diferentes juegos y lo sorprendente es que aún quedaban muchos, Jimin no dejaba de preguntarme si lo estaba disfrutando, cuando me escuchaba reír solía mirarme con cierta dulzura como si estuviera afirmando su respuesta por sí mismo. Mientras bebíamos nuestros batidos algo llamó mi atención, tomé su muñeca jalándolo a la cabina de fotos, introduje algunas monedas en la ranura y entré con él.

— No pensé que te gustaran las fotos ahora—sonrió divertido aprovechando que estábamos solos y quitó su gorra junto al cubrebocas. Frente a nosotros había una gran pantalla con las opciones que queríamos para la foto, quité mi cubrebocas acomodando mi gorro.

— Sólo aprovecha mi humor, ¿Sí? Además, quiero algo que me recuerde este momento.

— ¿Por qué?

— Porque sí, Jimin—sonreí divertida mirándolo. Acomodé su cabello pasando mis dedos por él, era muy suave, demasiado suave, con cierta nostalgia recordé mi cabello largo extrañándolo, yo también quería sentir una melena así en mi cabeza, aunque podía pagar una peluca no era lo mismo y no me gustaba. Me hacía sentir peor al saber que había perdido eso por un tiempo, tendría que esperar para volver a verlo así—Luces bien.

Sonrió de lado con esa mirada comprensiva, mordió su labio inferior acomodando mi gorro haciéndome cosquillas en las orejas, sin evitarlo me sonrojé bajando la mirada.

— Luces mejor que yo, Yun, para mí siempre luces bien—besó mi mejilla sorprendiéndome, pero…se sintió bien. Una parte de mi cerebro indicó algo parecido a una alerta, asentí prosiguiendo a seleccionar las opciones para la foto.

— De acuerdo, tomará siete fotos así que debemos ser rápidos.

— ¿Lista?

— Lista.

La pantalla inició una cuenta regresiva de tres segundos y las fotos comenzaron. Algunas fueron graciosas, otras tiernas u otras extrañas que ni siquiera sabía que habíamos hecho. Al salir de nuevo encubiertos miré satisfecha el resultado, a Jimin también le habían gustado.

De regreso al hotel me sentía cansada, pero había pasado un día genial, casi anochecía, cuando las puertas del ascensor se abrieron me deshice del cubrebocas al igual que Jimin, me detuve a mitad del pasillo llamando su atención.

— ¿Qué sucede? ¿Te sientes bien?

No respondí, simplemente lo abracé de nuevo. Sus latidos se aceleraron un poco causándome un cosquilleo en el estómago. Levanté la mirada encontrándome con sus ojos.

— Gracias por el día de hoy, Jiminie.

— Gracias a ti por no rechazarme—acarició mis mejillas causando el sonrojo en ellas. Sonreí de lado teniendo mis manos en su cintura aún—Aunque debo prepararme para mi funeral, ya sabes, fue agradable tener mis últimos momentos contigo—dramatizó. Reí un poco negando con la cabeza.

— Tranquilo, yo te defenderé, aunque todo tiene un precio así que…

— Mi corazón—llevó su mano al pecho—Acaban de usarme.

— No es cierto—golpeé suavemente su pecho negando con la cabeza—No sé cuántas veces me he reído hoy.

— Eso es bueno, dicen que la risa y la sonrisa te hacen ver más joven.

— Oh, con razón eres el más guapo del grupo—bromeé.

— No, el más guapo es Jin hyung, que no te escuche decir eso.

— Guárdame el secreto.

— Mmm…—se cruzó de brazos—Creo que tiene un precio que debe pagar, señorita Min.

— Ahora tú me usas—me crucé de brazos igual imitándolo. Entrecerró sus ojos mirándome fijamente e hice lo mismo, con lentitud el ambiente pareció cambiar. Jimin paseaba su mirada por todo mi rostro y no entendía que tanto me miraba. Sus labios algo carnosos seguían luciendo de un rosa natural que fue imposible no envidiar, se acercó lentamente a mi rostro como si temiera asustarme, pero al contrario de eso me quedé quieta. Sus ojos oscuros brillaron como en la cabina de fotos, tuve una punzada en el corazón cuando cerré mis ojos esperando el momento, sentía su respiración chocar con mi rostro y sus labios casi rozar los míos, pero aquello se vio interrumpido cuando una de las puertas se abrió.

— ¡Me importa un carajo! ¡Él sabía que…! —YoonGi se calló al encontrarnos en el pasillo. Ambos giramos a verlo y supe que nada bueno podía venir— ¡Park Jimin!

— YoonGi—los chicos salieron de la habitación con él. Jin era quien intentaba detenerlo, éste vino furioso caminando hacia el chico que estaba paralizado, me interpuse en medio deteniéndolo.

— Yun, apártate.

— No, primero escucha antes de armar un escándalo—advertí.

— ¿Escándalo? ¡Estuviste fuera sin mi permiso y tú no me avisaste de ello! —apuntó a Jimin con lo último. RM se acercó lentamente a mi hermano por si la cosa empeoraba, JungKook también estaba cerca, no veía a YoonGi como alguien agresivo, pero no sabía que esperar, lucía muy molesto. Estos eran mis problemas con él cuando niña, Min YoonGi era muy celoso conmigo— ¡¿Cómo pudiste sacarla de aquí sabiendo que puede ponerse peor?!

— No puedes tenerla encerrada mucho tiempo, sólo quise distraerla y hacerle pasar un rato agradable.

— ¿Entonces la sacaste como un perro? ¡¿Crees que de eso se trata?!

— ¡YoonGi! —alcé la voz molestándome—Jimin no cree nada, tienes razón, debimos avisarte, entiendo que estés molesto y te hayas preocupado, pero no dejaré que le digas eso, no dejaré que lo trates mal frente a los chicos y menos frente a mí.

— No puedo creer que lo estés defendiendo—bufó— ¿Olvidas lo que le prometí a nuestros padres?

— No tienes que vigilarme las veinticuatro horas del día—me acerqué a él, pero me detuve a dos pasos sabiendo que cuando estaba molesto era preferible dejarle pensar—Sé que quieres protegerme a tu manera, pero… ¿Olvidas lo que prometiste? Vine aquí a intentar pensar en otras cosas y no sólo en que tengo leucemia.

— Bien, entiendo que no quieres que me preocupe por ti—asintió ahora más decepcionado que enojado.

— Vamos, YoonGi, no dije eso…

— ¡No! Tal vez si estás tan bien como dices deberías irte.

— YoonGi no creo que…—RM se quedó hablando solo cuando el chico fue directo a su habitación cerrando de un fuerte portazo. Respiré profundo mirando al suelo negando con la cabeza. 

Las luces de la ciudad lucían tan llamativas desde la habitación, los autos pasaban por la calle deteniéndose en los semáforos mientras las personas iban alrededor caminando, mientras estaba en el sillón con mis pies sobre éste y mi brazo derecho apoyado en el brazo del mueble apoyé mi mejilla derecha en mi mano.

— Es raro cuando tenemos una noche tranquila—escuché decir a Jin junto a mí. Había tomado asiento hace segundos, después de la discusión me había venido a su habitación, Tae prometió hablar con YoonGi, pero sabía que no lograría nada porque el chico era terco y nunca cambiaría.

— En la universidad eran pocas veces las que podía sentarme sin hacer nada.

— Sí, la universidad es muy pesada—suspiró—Cuando tenía exámenes, pero al mismo tiempo ensayo con los chicos sentía que explotaría, era el doble de agotamiento.

— Recuerdo cuando los chicos te hicieron una pequeña celebración por tu graduación—lo miré. Sonrió de lado asintiendo—No pudiste ir por los premios.

— Mis compañeros me enviaban fotos suyas en la graduación y no te miento, estaba triste por no asistir, pero…tenía otras cosas por la cual celebrar también así que una cosa recompensa la otra—se encogió de hombros jugando con sus manos— ¿Te sientes bien, Yun?

Y caemos en el tema de hace horas atrás.

— Entiendo que quiera protegerme y está en su derecho, pero no entiende que no soy una niña—suspiré cansada. Jin sonrió de lado escuchándome—Quiero a mi hermano, oppa, pero en momentos como estos sólo quiero golpearlo por idiota.

— Los hermanos mayores actuamos así, se le pasará…

— No, no lo hará, conozco a mi hermano y es muy orgulloso, al menos así lo era conmigo.

— YoonGi puede ser impulsivo o herir con palabras, pero no es orgulloso, todos nosotros hemos sacado lo mejor de él y lo conocemos tan bien como tú—comentó.

— No quiero hablar del tema, de hecho, no quisiera tocarlo por esta noche.

— De acuerdo, ¿De qué quieres hablar?

Respiré profundo pensando, me encogí de hombros sin saber exactamente. Jin sonrió dulcemente guardando silencio esperando pacientemente. Las palabras de YoonGi vinieron a mi cabeza, no podía creer que me había echado, porque eso hizo, ¿No?

— Una chica de la universidad me llamó hace un tiempo.

— ¿Una de tus amigas?

— Sí—mordí mi labio pensativa mirando la ciudad—Bueno, era—sonreí irónica—Sólo me llamó para pedirme entradas para el último concierto en Seúl.

— Oh.

— Pero eso no fue lo que me molestó, bueno, sí pero un poco—expliqué— ¿Sabes? El problema de las personas es que creen que el dinero va a curarme del todo, pero no, sólo mírame, estoy recibiendo el tratamiento, me falta otra visita más y luego sabremos si está haciendo efecto o no, ni el dinero puede sanarme y ahora lo entiendo, el dinero no lo es todo—miré a Jin. Sentí un nudo en la garganta cuando se levantó acercándose a mí abrazándome, le dejé espacio escondiendo mi rostro en su pecho— ¿Les estoy dando problemas, Jin oppa?

— Estás haciendo la gira más interesante—acarició mi espalda.

— Interesante—fui sarcástica.

— Sólo recuerda que no estás sola, ¿Sí? Nunca estamos solos en el mundo, no importa que tan mal esté nuestra situación…nunca caminamos solos.

“Nunca caminamos solos”

Continura…

Autora: Yalimar Yanez / nessieyalimar21

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